viernes, 30 de octubre de 2026

Escuela de Familias 6: Control de la tensión emocional

 

6.1. ¿QUÉ QUIERE DECIR TENER ANSIEDAD?

            La ansiedad es un conjunto de señales producidas por el organismo que nosotros interpretamos como molestas en incómodas y que, en ocasiones, nos incapacitan para resolver de forma adecuada los problemas que nos ocurren en la vida cotidiana.

            A la hora de observar estas señales, debemos tener en cuenta los tres sistemas de respuesta de nuestro organismo:

     ü  Lo que pienso.

ü  Lo que siento.

ü  Lo que hago.

             Estos tres sistemas están muy relacionados entre sí, de modo que si siento señales desagradables tales como tensión muscular, sudor de manos, ponerse rojo, temblores, ahogos, etc., es probable que tenga pensamientos negativos tales como: <<me siento mal>>, <<no puedo aguantar>> y <<se están dando cuenta de mi nerviosismo>>. Suele ocurrir que cuando nos sentimos así, las soluciones que buscamos a nuestros problemas o dificultades no son las más adecuadas. Si estas situaciones se suceden con frecuencia, es evidente que el malestar aumentará y algunas señales pueden volverse crónicas, produciendo enfermedades y estados de estrés. Por ello, es importante que utilicemos estrategias que nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida y nuestra forma de enfrentarnos a las situaciones cotidianas, con objeto de tener la menor ansiedad posible y poder actuar de forma más tranquila y productiva para resolver nuestros problemas.

6.2. LA RESPIRACIÓN ABDOMINAL

            Pero, ¿de qué sirve saber cuál es el grado de ansiedad que tengo si no sé cómo disminuirlo? La respiración abdominal es una técnica que sirve para reducir la tensión. Recuerda los pasos:

 

1.     Introducir el aire por la nariz muy lentamente

2.     Llenar la tripa de aire

3.     Llenar de aire los pulmones

4.     Aguantar unos segundos la respiración

5.     Soltar el aire por la boca muy lenta y rítmicamente

6.     Vaciar totalmente de aire

7.     Repetir la secuencia

 


6.3. LOS PENSAMIENTOS IRRACIONALES

            Los pensamientos irracionales son aquellos que nos hacen sentir exageradamente mal, y es bastante habitual que se presenten en situaciones de mucha tensión.

             Algunos tipos de los pensamientos más frecuentes son:


  TIPO

CONCEPTO

EJEMPLOS

Pensamientos catastróficos

Verifican o anuncian sucesos dramáticos o trágicos

-Esto es horrible

-Es lo peor que podría pasarme

-No puedo más

Pensamientos de generalización

Generalizaciones no basadas en una observación detallada de la realidad

-Todo me sale mal

-Siempre me pasa lo mismo

-Nunca se va a resolver

Pensamientos imperativos

Obligan a hacer algo o bien imponer obligaciones a uno mismo o a los demás

-Debería hacer algo para arreglarlo

-Mis hijos deberían compren-der la situación

-Debería haber sido un buen padre

-Tengo que hacerlo bien a partir de ahora

Pensamientos de necesidad psicológica

Convierten nuestras aspiracio-nes o deseos en algo imprescin-dible para la supervivencia, adquiriendo la misma importan-cia que si se tratara de necesi-dades fisiológicas

-Necesito que mis hijos me quieran

-No puedo vivir sin ver a mis hijos

             Si tienes pensamientos de estos tipos, u otros que te resulten molestos y creas que debes controlar, utiliza la parada de pensamiento. Esta técnica te servirá para mantener a raya los pensamientos, y consiste en parar diciéndote siempre la misma frase.

 

¡BASTA! PENSANDO ASÍ NO ARREGLO NADA

             Posteriormente, debes realizar una actividad que te obligue a cambiar de pensamiento y que exija tu máxima concentración.

6.4. UN ESTILO DE VIDA SALUDABLE

            Al referirnos a la ansiedad y a la tensión que nos producen los problemas cotidianos, no podemos olvidar que es preciso tener unos pequeños espacios de relax personal, unos momentos reservados para uno mismo en los que disfrutar y sentirse a gusto. Ante esto, solemos pensar que no tenemos derecho, que no tenemos tiempo, que “ya me gustaría a mí”. Debemos recordar que si nos sentimos bien con nosotros mismos, la relación con los demás será más fácil y agradable y que además estaremos ofreciendo a nuestros hijos modelos de ocio alternativos al consumo de sustancias.

 


El presente contenido se enmarca en una actividad del Programa de Prevención de las Adicciones desde el Ámbito Familiar en colaboración con la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía.


 


No hay comentarios:

Publicar un comentario