martes, 9 de diciembre de 2025

"Brindando por la Libertad: Consejos para una Navidad sin Adicciones"

 


 "Brindando por la Libertad: Consejos para una Navidad sin Adicciones"

 

Establece límites claros: Antes de que comiencen las festividades, conversa con tu familia sobre la importancia de mantener un ambiente saludable. Establecer límites sobre el consumo de alcohol y otras sustancias puede ayudar a todos los miembros familiares a sentirse más cómodos y seguros.

Fomenta actividades saludables y divertidas: Organiza actividades que no giren en torno al consumo de alcohol. Podéis planificar noches de juegos de mesa, hacer manualidades, realizar caminatas en la naturaleza o disfrutar de maratones de películas navideñas. Estas actividades no solo son divertidas, sino que también fortalecen los lazos familiares.

 Crea nuevas Tradiciones: Introduce tradiciones familiares que no incluyan el consumo de sustancias. Por ejemplo, hacer galletas, decorar la casa, o participar en eventos comunitarios como mercados navideños o conciertos. Estas experiencias pueden ser memorables y significativas.

Sé un Modelo a seguir: Como persona adulta, tu comportamiento puede influir en los demás. Muestra que es posible disfrutar de la Navidad sin recurrir a las adicciones. Tu actitud positiva puede inspirar a otros/as a seguir tu ejemplo.

Ofrece alternativas atractivas: Si hay alcohol en las reuniones, asegúrate de tener opciones de bebidas no alcohólicas deliciosas y creativas. Puedes preparar cócteles sin alcohol, jugos naturales o agua saborizada con frutas. Esto hará que todos y todas se sientan incluidos e incluidas y disfrutando de la celebración.

Mantén la comunicación abierta: Fomenta un ambiente donde todas las personas se sientan cómodas compartiendo sus sentimientos y preocupaciones. Hablar sobre los desafíos que pueden surgir durante las festividades puede ayudar a prevenir situaciones difíciles.

Practica la Gratitud: Enfócate en lo positivo y en lo que realmente importa. Hacer una lista de cosas por las que estás agradecido/a puede ayudarte a mantener una mentalidad saludable y alejada de las adicciones. Considera compartir esta lista con tus seres queridos.

Busca Apoyo si es Necesario: Si tú o alguien en tu familia están luchando con algún tipo de adicción, merece la pena pedir ayuda.

                      

CONSEJOS PARA UNA NAVIDAD SIN ADICCIONES EN EL ÁMBITO FAMILIAR

 

CONSEJOS PARA UNA NAVIDAD SIN ADICCIONES EN EL ÁMBITO FAMILIAR

 



"Celebrando la Navidad: Ocio Familiar para un Futuro sin Adicciones"

 La Navidad es una época perfecta para fortalecer los lazos familiares y fomentar valores positivos que ayudan a prevenir las adicciones. Aquí tienes algunas actividades de ocio saludable en familia, que pueden hacer que estas fiestas sean inolvidables.

 

Cocina creativa en Familia: Organiza una tarde de cocina donde todos/as participen. Pueden hacer recetas saludables como galletas integrales, batidos de frutas o platos navideños con ingredientes frescos. ¡Incluso podéis tener un concurso de decoración de galletas!

Tardes de juegos de mesa: Reúne a la familia para disfrutar de juegos de mesa. Escoge juegos que fomenten la colaboración y la estrategia. Esto no solo es divertido, sino que también fortalece los lazos familiares y mejora las habilidades sociales.

 

Paseos festivos al Aire Libre: Aprovecha el ambiente navideño para dar paseos familiares. Podéis explorar parques, hacer caminatas en la naturaleza o simplemente recorrer el vecindario para admirar las decoraciones.

 

Manualidades Navideñas: Dedica tiempo a hacer manualidades juntos, como adornos para el árbol, tarjetas de felicitación o regalos hechos a mano. Esto estimula la creatividad y les permite expresar su amor de una manera única.

 

Voluntariado en Comunidad: Participar en actividades de voluntariado, como ayudar en un comedor comunitario o recolectar juguetes para niños/as necesitados/as, puede ser una experiencia enriquecedora. Fomenta la empatía y el sentido de comunidad en la familia.

Noches 
de cine Temáticas: Organizar noches de cine en casa con una selección de películas navideñas. Preparad palomitas de maíz y disfrutad de una velada acogedora. ¡Incluso podéis hacer una lista de películas para ver durante toda la temporada!

 

Ejercicio divertido en Familia: Realizar actividades físicas en familia, como yoga, baile o una rutina de ejercicios en casa. Podéis seguir videos en línea o crear su propia coreografía. ¡Es una forma divertida de mantenerse activos y saludables!

 

Lectura Compartida: Elegir un libro navideño y leer en voz alta en familia. Esto no solo fomenta el amor por la lectura, sino que también crea un espacio.

viernes, 12 de septiembre de 2025

Pautas para Trabajar la Conducta en Jóvenes con Conductas Disruptivas y Agresivas para la Prevención del Bullying.

 



PROGRAMA DE PREVENCIÓN DE LAS ADICCIONES DESDE EL ÁMBITO FAMILIAR.

 AD-HOC

 

Programa subvencionado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

 

Pautas para Trabajar la Conducta en Jóvenes con Conductas Disruptivas y Agresivas para la Prevención del Bullying.

Las familias que conviven con jóvenes que presentan conductas disruptivas o agresivas enfrentan numerosos desafíos. Estas conductas, muchas veces relacionadas con situaciones emocionales no resueltas, ambientes estresantes o consumo problemático de sustancias, pueden derivar en episodios de bullying (acoso) o violencia entre pares, tanto en el ámbito educativo como comunitario.

Desde la Escuela de Familias de la Asociación AD-HOC, entendemos que la prevención del bullying comienza en el hogar, a través del fortalecimiento de vínculos, la educación emocional y la contención adecuada. Estas pautas están diseñadas para ofrecer herramientas prácticas que acompañen a madres, padres, tutores y referentes adultos en su rol formativo y preventivo.

 ¿Qué son las conductas disruptivas y agresivas?

Son comportamientos que interrumpen la convivencia, desafían la autoridad o causan daño a otras personas. Incluyen:

  • Insultos, burlas o amenazas.
  • Golpes, empujones o destrucción de objetos.
  • Desobediencia constante o falta de respeto a normas.
  • Aislamiento, manipulación o acoso hacia pares.

 Objetivos de estas pautas

  1. Prevenir el bullying desde el hogar y la comunidad.
  2. Favorecer la regulación emocional en los jóvenes.
  3. Fortalecer los vínculos familiares como factor de protección.
  4. Fomentar actitudes de respeto, empatía y autocontrol.

Pautas prácticas para las familias

Establecer límites claros y consistentes

  • Explicar las normas de forma sencilla y con firmeza.
  • Ser coherentes: lo que se dice, se cumple.
  • Usar consecuencias educativas, no castigos violentos.
  • Evitar gritar o reaccionar con agresión; mantener la calma.

 Fomentar la expresión emocional saludable

  • Escuchar sin juzgar lo que el joven siente o piensa.
  • Validar sus emociones, incluso si no compartimos su conducta.
  • Enseñar a poner en palabras lo que sienten (enojo, tristeza, frustración).

Herramienta útil: uso de “diarios emocionales” o juegos de identificación de emociones.

Promover la empatía y el respeto por el otro

  • Hablar sobre cómo se sienten los demás cuando son tratados con violencia.
  • Reflexionar sobre situaciones cotidianas: ¿cómo se sentiría si le hicieran lo mismo?
  • Fomentar la solidaridad, el respeto por las diferencias y la diversidad.

Modelar con el ejemplo

  • Las y los adultos son modelos de conducta. Si gritamos, golpeamos o menospreciamos, eso se replica.
  • Resolver los conflictos con diálogo, sin humillar ni descalificar.
  • Pedir disculpas cuando nos equivocamos: enseña humildad y respeto.

Supervisar y acompañar

  • Estar presentes: saber dónde están, con quién, y qué hacen.
  • Observar cambios en el comportamiento, amistades o hábitos.
  • Preguntar por lo que ocurre en el centro educativo o en las redes sociales.

Crear espacios de comunicación familiar

  • Generar momentos diarios para hablar sin pantallas ni distracciones.
  • Escuchar sin interrumpir, dejando que se expresen con confianza.
  • Hacer preguntas abiertas: “¿Cómo te sentiste hoy?”, “¿Hubo algo que te molestó?”

Trabajar con el centro educativo y otros adultos referentes

  • Mantener una comunicación activa con docentes y orientadores.
  • No negar o justificar conductas agresivas: acompañar sin encubrir.
  • Buscar ayuda profesional si se repiten situaciones de agresión o aislamiento.

 Cuidar también a los adultos de la familia

  • La crianza en contextos difíciles agota emocionalmente.
  • Pedir ayuda no es señal de debilidad, sino de responsabilidad.
  • Participar en espacios como esta Escuela de Familias permite compartir, aprender y sostenernos en comunidad.

 ¿Cómo se relacionan estas pautas con la prevención del bullying?

El bullying no aparece de forma repentina. Se gesta en ambientes donde:

  • La agresión es normalizada o no se sanciona.
  • No se educa en el respeto por los demás.
  • Hay carencias afectivas o poca contención emocional.
  • Se repiten modelos de violencia familiar o social.

Prevenir el bullying comienza en casa, enseñando con el ejemplo y acompañando activamente los procesos de crecimiento emocional.

Desde la Asociación AD-HOC decimos: No estás solo/a

Sabemos que educar no es fácil, y menos en contextos donde existen problemas de adicciones, violencia o abandono. Por eso, te invitamos a seguir participando de nuestros espacios de acompañamiento, orientación y contención familiar.

Asociación AD-HOC

Escuela de Familias. “Porque para cuidar, primero, hay que estar acompañado/a”

 







miércoles, 13 de agosto de 2025

Poner límites también es cuidar. Escuela de Familias – Asociación Ad-Hoc

 




“Poner límites no es un acto de violencia. Es un acto de amor que protege, sostiene y transforma.”

 

Escuela de Familias – Asociación Ad-Hoc

Poner límites también es cuidar

En muchas familias, hablar de poner límites puede generar dudas, miedos o incluso culpa. A veces, sentimos que limitar es sinónimo de reprimir, controlar o imponer. Sin embargo, los límites bien puestos no son castigos ni prohibiciones injustas: son una forma de cuidado, respeto y protección.

En el ámbito familiar, los límites actúan como una guía afectiva y estructurante. Nos ayudan a entender qué se espera de nosotras/os, qué es aceptable y qué no, y nos dan un marco de seguridad emocional. Son un recurso fundamental no solo para la convivencia, sino también para la prevención de conductas de riesgo, como el consumo problemático de sustancias o el desarrollo de comportamientos autodestructivos.

Prevenir desde el hogar: los límites como herramienta de protección

Cuando hablamos de prevención en salud mental y en el abordaje de las adicciones, a veces pensamos únicamente en información, talleres o intervención profesional. Pero la prevención primaria comienza en casa, en los vínculos cotidianos, en la forma en que las personas adultas cuidamos, orientamos y acompañamos.

Los límites:

  • Previenen la exposición a situaciones de riesgo (por ejemplo, consumo precoz de sustancias).
  • Fomentan la responsabilidad personal y la capacidad de elegir con conciencia.
  • Promueven la autoestima al enseñar que merecemos respeto y que podemos cuidar nuestras decisiones.
  • Ofrecen contención emocional, especialmente en momentos de crisis, frustración o confusión.

No se trata de imponer el control, sino de ofrecer una base segura desde la cual crecer.

En contextos de consumo: límites aún más necesarios

Cuando en el entorno familiar hay situaciones vinculadas a adicciones, el establecimiento de límites se vuelve aún más relevante. En estos casos, muchas familias experimentan un desgaste profundo, sienten que han “perdido el control” o que todo intento de diálogo fracasa.

Pero justamente en estos contextos, poner límites firmes y afectivos puede marcar la diferencia. No solo ayudan a proteger a la persona que consume, sino que también cuidan al resto de la familia, evitando dinámicas de violencia, manipulación o sobrecarga emocional.

 Poner límites no significa dejar de amar, sino amar de una manera más saludable.

 

Pautas para poner límites desde la prevención y el cuidado

1. Los límites se comunican, no se imponen

  • Usa un lenguaje claro y directo.
  • Explica el “por qué” de las normas familiares.
  • Evita los gritos, las amenazas o el castigo físico.

2. Coherencia entre lo que se dice y lo que se hace

  • Es clave que las personas adultas estén en sintonía.
  • Si decimos una cosa y hacemos otra, perdemos autoridad emocional.
  • Los límites deben ser sostenibles en el tiempo.

3. Consecuencias que educan

  • Toda conducta tiene consecuencias, y es importante que las personas jóvenes lo aprendan.
  • Las consecuencias no deben ser humillantes ni destructivas, sino coherentes con lo pactado.

4. No cedas ante el chantaje emocional

  • Las personas con consumos problemáticos a veces manipulan para evitar consecuencias.
  • Sostener los límites con firmeza (aunque duela) es una forma de frenar esa dinámica.
  • Acompañar no es complacer: es estar, sin habilitar comportamientos dañinos.

5. Validar emociones, sin justificar conductas

  • Podéis reconocer el dolor, la angustia o el enojo, sin permitir agresiones o faltas de respeto.

6. Fomentar espacios de diálogo

  • No todo debe ser corrección o normas.
  • Busca momentos de escucha y conversación sin juicios.
  • Preguntar: ¿Cómo estás? ¿En qué te puedo acompañar?

7. Revisar nuestras propias creencias

  • A veces sostenemos ideas como: “Si le pongo límites, se va a alejar” o “ya bastante mal lo está pasando”.
  • Estas creencias pueden hacernos ceder donde deberíamos sostener.
  • Poner límites también es enseñarle a la otra persona que merece una vida sin autodestrucción.

8. Cuidarnos para poder cuidar

  • Nadie puede sostener a otra persona si está agotada o rota por dentro.
  • Pedir ayuda, poner límites también a nosotras/os  mismas/os, y apoyarnos en redes comunitarias, es parte del proceso.

No estás sola/o

Desde la Asociación Ad-Hoc, sabemos que criar, acompañar o convivir con personas que atraviesan situaciones de consumo problemático no es fácil. Por eso creamos la Escuela de Familias, un espacio de encuentro, reflexión y apoyo, donde compartir experiencias, aprender herramientas y reconstruir el tejido familiar desde el cuidado mutuo.

¿Quieres participar de nuestra Escuela de Familias?

Contáctanos para más información sobre los encuentros, charlas y talleres gratuitos que realizamos desde Ad-Hoc.

Porque acompañar también es prevenir.

 

 


jueves, 31 de julio de 2025

Abuelos y Abuelas como Agentes Preventivos en la Familia

 


"Abuelos y Abuelas como Agentes Preventivos en la Familia"

La figura de los abuelos y abuelas en la estructura familiar ocupa un lugar central como referentes afectivos, culturales y educativos. En el contexto actual, marcado por múltiples factores de riesgo para niños, niñas y adolescentes como la exposición temprana a sustancias, entornos familiares frágiles o escasa supervisión adulta, su rol se vuelve aún más relevante. Por ello, surge la necesidad de reconocer, empoderar y capacitar a las personas mayores como agentes preventivos activos dentro del entorno familiar.

Esta Escuela de Familias, promovida por la Asociación AD-HOC, tiene como objetivo principal dotar a los abuelos y abuelas de herramientas prácticas y conocimientos fundamentales sobre prevención en el ámbito de las adicciones. A través de este espacio formativo, se busca fortalecer su capacidad para identificar señales de alerta, fomentar hábitos saludables y establecer vínculos de comunicación positivos, ofreciendo un soporte emocional y educativo que complemente la labor de padres y madres.

La prevención en el núcleo familiar no solo es más eficaz cuando se involucran todos sus miembros, sino que cobra un valor especial cuando parte de figuras con experiencia, estabilidad y compromiso afectivo. Invertir en su formación es apostar por una red familiar más sólida y resiliente frente a los riesgos asociados al consumo de sustancias y otras conductas adictivas.