martes, 3 de noviembre de 2026

Escuela de Familias 7: Conceptos básicos en adicciones

 


Antes de comenzar a profundizar en los distintos aspectos relacionados con las sustancias, es necesario conocer y aclarar algunos conceptos básicos en el tema de las drogodependencias.

7.1. DROGA:

            Según la Organización Mundial de la Salud droga es “toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce una alteración de algún modo, del natural funcionamiento del Sistema Nervioso Central del individuo y es, además susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física o ambas”.

            En general reúnen las siguientes características:

  • Una vez en nuestro organismo, se dirigen a nuestro cerebro, al que modifican de manera variable.
  • Su uso regular puede generar procesos tales como tolerancia, dependencia, síndrome de abstinencia, etc.
  • Su abuso puede provocar diferentes tipos de trastornos: físicos (cuando dañan el organismo), psicológicos (cuando inciden negativamente sobre la relación de la persona consigo misma o con su entorno afectivo) y sociales (cuando impactan sobre la comunidad).

7.2. TIPOS DE DROGAS:

            Las drogas están caracterizadas por una notable diversidad según los efectos que tengan sobre el sistema nervioso central (S.N.C.).

Drogas depresoras del S.N.C.

Tienen en común su capacidad para entorpecer el funcionamiento habitual del cerebro, provocando reacciones que pueden ir desde la desinhibición hasta el coma, en un proceso progresivo de adormecimiento cerebral. Las más importantes son:

  • Alcohol.
    • Opiáceos: heroína, morfina, metadona, etc.
    • Tranquilizantes: pastillas para calmar la ansiedad.
    • Hipnóticos: pastillas para dormir.

Drogas estimulantes del S.N.C.

Sustancias que aceleran el funcionamiento habitual del cerebro, provocando un estado de activación que puede ir desde una mayor dificultad para dormir tras el consumo de café, hasta un estado de hiperactividad, tras el consumo de cocaína o anfetaminas. Destacan:

  • Estimulantes mayores: anfetaminas y cocaína.
    • Estimulantes menores: nicotina.
    • Xantinas: cafeína, teobromina, etc.

Drogas perturbadoras del S.N.C.

Sustancias que trastocan el funcionamiento del cerebro dando lugar a distorsiones perceptivas, alucinaciones, etc.

  • Alucinógenos: LSD, mescalina, etc.
  • Derivados del cannabis: hachís, marihuana, etc.
  • Drogas de síntesis: éxtasis, eva, etc.

7.3. DROGODEPENDENCIA:

Entendemos por drogodependencia a un “estado psíquico y en ocasiones también físico, debido a la interacción entre un organismo vivo y una sustancia química que se caracteriza por modificaciones del comportamiento y por otras reacciones, entre las que siempre se encuentra una pulsión a consumir la sustancia de forma continua o periódica con objeto de volver a experimentar sus efectos psíquicos y en ocasiones de evitar el malestar de su abstinencia. Este estado puede o no acompañarse de tolerancia”.

Entre los síntomas de una drogodependencia encontramos los siguientes:

  1. Pérdida de control sobre el uso de la sustancia, por lo que se utiliza aún a pesar de los efectos negativos para el organismo.
  2. Necesidad imperiosa de conseguir la sustancia.
  3. Parte importante del tiempo se dedica a conseguir la sustancia para su consumo.
  4. Se abandonan las actividades sociales y laborales.
  5. Puede existir tolerancia y síndrome de abstinencia.


7.4. VÍAS DE CONSUMO DE LAS DROGAS:

  • Fumada: Como ocurre con el hachís y el tabaco.
  • Ingerida por vía oral: Como el alcohol y las drogas de síntesis.
  • Aspirada o esnifada: Como la cocaína y el speed.
  • Inhalada: Como los pegamentos.
  • Inyectadas: Como en ocasiones la heroína.

7.5. CONSUMO, USO Y ABUSO:

            Consumir una droga no le convierte a uno automáticamente en drogodependiente. Por otro lado, el consumo de drogas en el que no hay dependencia no es necesariamente inofensivo. Para aprender a distinguir entre los diversos tipos de consumos y sus consecuencias es muy útil conocer los dos tipos básicos que existen: uso y abuso.

Consumo

            “Utilización que se hace de una droga en un primer momento y por  el que se descubren unos efectos determinados como consecuencia de dicho consumo”.

Uso

            Muchas de las drogas tienen aplicaciones en el campo de la medicina, de forma que cuando se utilizan correctamente y de acuerdo con las indicaciones de un médico, su consumo es adecuado y beneficioso para la persona.

            Del mismo modo, hay sustancias que admiten un patrón de consumo que no genera consecuencias negativas en una determinada persona, ya sea porque no la consume frecuentemente o porque otras sustancias impiden que se materialicen las consecuencias negativas que podrían generar.

En ambos casos podemos hablar de uso de una sustancia, o lo que es lo mismo “a partir del consumo de una sustancia se obtienen más beneficios que perjuicios; es decir, consumo de drogas sin que aparezcan las consecuencias negativas que pueden producir”.

Abuso

Se produce un abuso de una sustancia cuando “los aspectos negativos del consumo superan a los positivos” o cuando “las circunstancias que rodean el consumo, las cantidades consumidas o las características del individuo, ponen en peligro la salud de la persona en sus aspectos físico, psíquico o social”

            La frontera entre uso y abuso es difusa y de difícil delimitación, ya que tenemos que tener en cuenta que depende del modo del patrón de uso de la sustancia, de la persona, de la situación, así como de la propia sustancia. De hecho, en ocasiones, las personas que hace uso de una droga no son conscientes del momento en que comienzan a abusar de ella.


 

      Además, hay sustancias que, ya sea por su poder para generar adicción o porque su consumo implica adentrarse en el mundo de la ilegalidad, su uso implica tantos riesgos que, en la práctica, cualquier forma de uso es abuso.

En definitiva, para saber cuando el uso se convierte en abuso, debemos tener en cuenta:

  • Las características de la sustancia consumida.
  • La cantidad y frecuencia del consumo.
  • Las características del consumidor.
  • Las circunstancias en que ese consumo se produce.

7.6. EL CONSUMIDOR:

            Entre las personas que consumen una droga suelen distinguirse:

  • Experimentales: Son los que viven la experiencia de consumir o probar una droga, llevados por la curiosidad y, sin duda, estimulados por la presión del contexto.
  • Ocasionales: Son aquellos que suelen consumir cuando las circunstancias contextuales, favorecen dicho consumo. La droga actúa como elemento de festejo y de euforia sólo en determinados momentos que suelen presentarse de forma aislada.
  • Habituales: Son los que llegan a establecer cierta dependencia de la droga. La consumen con relativa frecuencia y suelen encontrar en la droga un refugio contra las dificultades.
  • Dependientes: Son los consumidores compulsivos que ya no pueden pasar sin la droga, necesitando dosis cada vez mayores. Si se privan de ella, se ocasiona el síndrome de abstinencia, que les impulsa a cualquier tipo de acción para proporcionarse la droga.

7.7. DEPENDENCIA:

Entendemos por dependencia al «conjunto de comportamientos y de reacciones que comprenden el impulso y la necesidad imperiosa de tomar la sustancia de forma continua o regular ya sea para sentir sus efectos o para evitar el malestar que produce la privación de esa sustancia».           

Se distinguen dos tipos de dependencia:

  • Dependencia psíquica: Búsqueda de los efectos positivos del consumo o compulsión por consumir la droga para experimentar un estado afectivo agradable (placer, euforia, sociabilidad) o librarse de un estado desagradable (aburrimiento, timidez, estrés).
  • Dependencia física: El organismo se ha habituado a la presencia de la droga, de manera que necesita mantener un determinado nivel en sangre para funcionar con normalidad. Cuando este nivel desciende por debajo de cierto límite aparece el síndrome de abstinencia propio de cada droga. O sea la dependencia física consiste en la evitación de las consecuencias negativas producidas por la disminución o el abandono del consumo.

7.8. TOLERANCIA:

Cuando se consume alguna sustancia, el organismo se adapta progresivamente a ella de forma que, para sentir los mismos efectos, es necesario aumentar la cantidad de sustancia que se consume.

7.9. INTOXICACIÓN AGUDA

            Si se toma cierta cantidad de sustancia y el cuerpo es incapaz de transformarla o eliminarla, se produce una intoxicación que presentará distintos síntomas en función de la sustancia que se haya consumido y se mantendrán hasta que el organismo transforme o elimine la sustancia.

            En función de la cantidad consumida, de las características del organismo en ese momento y de las características de la propia sustancia, la intoxicación puede presentar síntomas muy graves, llegando incluso al coma y a requerir una intervención sanitaria de urgencia.


 

7.10. SÍNDROME DE ABSTINENCIA:

Cuando una persona consume habitualmente una droga, hasta el punto de ser dependiente de ella, e interrumpe o disminuye el consumo, aparece un conjunto de síntomas físicos y psicológicos que configuran el síndrome de abstinencia.

7.11. POLICONSUMO:

            No es frecuente entre consumidores de drogas la utilización de una única sustancia. La pauta más habitual es la combinación de varias drogas, a menudo, a lo largo de un mismo período de tiempo. Así, por ejemplo, se pueden beber cantidades excesivas de alcohol, fumar un paquete de cigarrillos, compartir un par de porros y esnifar unas rayas de cocaína, todo ello en una misma noche.            

Estas pautas de consumo multiplican los riesgos asociados a las sustancias.

El presente contenido se enmarca en una actividad del Programa de Prevención de las Adicciones desde el Ámbito Familiar en colaboración con la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía.

 

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