Mostrando entradas con la etiqueta FAMILIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FAMILIA. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de mayo de 2021

Yo Controlo...



Las personas que tienen una adicción a las drogas, a menudo no tienen la intención de excederse en su consumo al punto de la sobredosis sino que puede ocurrir accidentalmente.
¿Qué es una sobredosis?

Es el nivel patológico de toxicidad de la droga a tal magnitud que abruma el funcionamiento fisiológico normal. Es habitual que las personas no se percaten de que están experimentando una sobredosis. 


¿Síntomas de una sobredosis? 

Dependen del tipo de droga consumida.

  • ____Por depresores del sistema nervioso central como el diazepam, clonazepan o triazolan, los síntomas incluyen: respiración superficial, pulso débil, piel húmeda, coma y muerte por paro respiratorio.
  • ____Por alucinógenos: presenta síntomas como la agitación, el delirio y características psicóticas.
  • ____Por inhalantes: la persona experimenta una marcada depresión del sistema nervioso central, pérdida de consciencia, además de estupor, coma, arritmia y muerte súbita.
  • ____Por marihuana: usualmente presenta síntomas como somnolencia profunda, andar inestable, taquicardia, vómitos, psicosis, así como agitación.
  • ____Por opioides: los síntomas incluyen depresión, paro respiratorio, piel fría o húmeda, pupilas dilatadas.
  • ____Por alcohol: se ve afectada la respiración, la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal y el reflejo de náuseas, puede causar coma etílico y la muerte.

  • Algunos de los síntomas generales pueden ser dolor torácico intenso, dolor de cabeza, dificultades para respirar, convulsiones, ansiedad y agitación extrema.

¿Quiénes pueden sufrirla?

1. Personas que intencionadamente han consumido alcohol u otras drogas.

2. Personas que han sido intoxicadas intencionadamente por otr@s.

3. Personas que lo hacen de manera accidental (por ejemplo, un bebé que bebe vino o fregasuelos) 

¿Qué puede provocarla?

 * Consumir una droga en grandes cantidades.
 * Consumir una dosis regular después de que la tolerancia se ha reducido.
 * Tomar una dosis más fuerte de la que el organismo está acostumbrado.


¿Qué hacer en caso de una sobredosis?

Si sospechas que alguien cercano o tú mismo/a, pueden estar experimentando una sobredosis por alcohol u otras drogas es fundamental llamar a los servicios de emergencia inmediatamente.

Nunca debes dejar a la persona con sobredosis sola. Debes quedarte con ella hasta que lleguen los servicios médicos. En caso de que esa persona se haya desmayado, debes colocarla de costado, por si vomita.

Con ello ayudas a prevenir que la persona pueda asfixiarse, en caso de que ocurra. Por supuesto no debes dar ningún tipo de alimento o bebida y si conoces que sustancias o drogas consumió, deberás informarlo para que reciba el tratamiento correcto.

¡OJO! Si se trata de una sobredosis por alcohol, no intentes obligarle a que tome café. Tampoco le obligues a tomar una ducha fría. Estos remedios caseros pueden provocar accidentes o lesiones más graves. 

  • Si no se recibe un tratamiento inmediato, la persona puede vomitar, luego respirar o ahogarse con su vomito. También podría desarrollar un ritmo cardíaco patológico o incluso su corazón podría detenerse.
  • También es común que su temperatura corporal disminuya, que comience a respirar muy lento o de forma irregular, o que su respiración simplemente se detenga por completo.
  • En caso de que se presente un paro respiratorio, la persona con sobredosis puede presentar daño cerebral, así como otras lesiones en su organismo.
FUENTE: https://centroarbor.es/que-es-una-sobredosis-y-cuales-son-sus-sintomas/ 
                 https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/alcohol-poisoning/symptoms-causes/syc-20354386

miércoles, 10 de febrero de 2021

Mi Familia

A lo largo de la historia, la familia ha tenido un papel de indiscutible valor, ya que en todas sus formas y culturas, ha supuesto un pilar básico para las sociedades. Es una estructura abierta que se adapta a la cultura en la que vive, que está en permanente conexión con ésta y que permite la transmisión de dicha cultura a las nuevas generaciones.

            La familia es un espacio de crecimiento y aprendizaje para todos sus miembros, de eso no hay duda. Según las circunstancias de cada miembro y la situación familiar en su conjunto las vivencias pueden ser de carácter positivo o negativo. Cada familia es diferente. Cada familia siente, gestiona y aprende de manera distinta.    

Es importante matizar que el esquema familiar ha ido variando con el paso de los años. Actualmente, las familias pueden ser las tradicionales de padre, madre e hijos/as; o las que están compuestas por un solo progenitor y los hijos/as; o las que incluyen a personas mayores en el núcleo familiar, o las formadas por una pareja de gay o lesbianas con hijos/as, las heterosexuales reestructuradas donde conviven hijos/as de relaciones anteriores con hijos/as comunes e incluso la convivencia con mascotas inclusive. Por supuesto, todas válidas e igualmente respetables.


Los padres y madres pueden actuar como agentes de prevención del consumo de drogas, ya que:

·         El secreto está en la educación. Cuando ante un adolescente se presenta la posibilidad de consumir de drogas, que elija consumir o no dependerá de la educación recibida, de cómo se ha normalizado o no el consumo en su entorno, de los mensajes que ha recibido desde la infancia, de su autoestima y de su forma de resolver conflictos.

·         Son el referente de sus hijos e hijas. Si existe un modelo parental libre de drogas habrá más posibilidades de que los hijos e hijas continúen en esa línea.   

·         La familia tiene la capacidad de establecer una comunicación íntima, sincera y libre entre sus miembros, lo que favorece el bienestar y la actitud positiva para afrontar los problemas.

 

¿Qué podemos hacer padres y madres para ejercer ese papel de agentes de prevención?

Educar en valores, siempre desde el cariño. Dejar a un lado la excusa de que “a mí me educaron así y no salí tan mal” y reeducarnos en modelos más positivos e igualitarios.

Podemos hacerlo mediante los estilos de crianza que son patrones de actuación, o dicho de otra forma, la manera en que los progenitores reaccionan a las demandas de sus hijos e hijas. Existen tres:

  1. Estilo autoritario (porque lo digo yo y punto). Relaciones de poder basadas en el miedo. No tienen en cuenta las opiniones de sus hijos/as, ni escuchan, ni explican. Son súper exigentes. Mienten, utilizan chantajes emocionales. Educan en el negativismo y catastrofismo. Imponen reglas inflexibles y utilizan normas para todo menos para ellos/ellas.
  2. Estilo pasivo (no llores, que te lo compro). No ponen límites, dan todos los caprichos a sus hijos/as y creen que por ello les quieren más. Son poco exigentes, permiten al menor regular su propia conducta. Son esclavos/as de sus hijos/as.  
  3. Estilo democrático (Te entiendo, sé cómo te sientes). Se basan en relaciones igualitarias de empatía y comunicación. Admiten los errores y piden perdón. Pactan y negocian las normas. Se interesan por sus hijos/as y participan en sus actividades. Les respetan y favorecen su autonomía. Tienen una comunicación abierta y sincera.
Reconocer cual ha sido nuestro estilo de crianza y cual usamos con nuestros hijos e hijas es la base para el cambio. ¡ADELANTE!


La diverdidad Familiar explicada por nuestros hijos: 
https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=Qx3ME9PauQs

 





















martes, 2 de febrero de 2021

EN BUSCA DEL SÍ, un cuento para niñ@s pequeñ@s y niñ@s mayores ^^


    Daniela llevaba un tiempo haciéndose muchas preguntas para las que no hallaba respuestas. Desde que recordaba, su familia le había educado y enseñado a ser una princesa. Al principio era divertido. Siempre estaba rodeada de lujosos y coloridos vestidos y tenía una habitación llena de juguetes solo para ella. También había muchas fiestas a las que acudía mucha gente que venía de lugares muy lejanos y que le traían no pocos regalos.

    Pero ser princesa empezada a no ser tan divertido. Cuando todos los niños salían al patio a jugar con el balón, siempre había una voz que le recordaba que ella no debía participar porque mancharía su precioso vestido y una princesa nunca debía ensuciarse. De igual forma, no debía escalar por los columpios o acabaría con el pelo enmarañado y la compararían con una pordiosera. Ahora la palabra que más oía a su alrededor era NO: “No debes hacer esto”, “No está bien que te comportes de esa forma”… No, no, no… siempre había un “no”. 

    Daniela debía aprender a hacer ricas tartas, pero lo que a ella le gustaba era comérselas. Daniela debía aprender a bailar los bailes de palacio, pero ella prefería saltar. Daniela debía saber tocar un instrumento musical, pero ella buscaba el silencio para jugar al ajedrez.

    Daniela ya no quería ser princesa. Triste y cabizbaja vagaba desde entonces por el palacio. Su familia empezó a preocuparse. Pero pronto comprendió que lo único importante era ser feliz. Y así fue como animaron a Daniela a saltar, a jugar con el balón, a comer tartas que mancharan su vestido… La risa volvió al palacio y Daniela se convirtió desde entonces en la ‘Princesa que había vencido al NO’. Superó las expectativas de lo que se esperaba de ella para poder ser libre y decidir qué hacer y qué ser. Descubrió y demostró que las etiquetas que se ponen sobre las personas, como la de ser princesa, sólo sirven como límites y que el SÍ siempre es más divertido y enriquecedor que el NO.

Fuente: https://www.guiainfantil.com/articulos/ocio/cuentos-infantiles/en-busca-del-si-cuento-para-ninos-sobre-los-limites/