jueves, 15 de febrero de 2024









“LA MAGIA TERAPÉUTICA DE LOS CUENTOS”
                                                          

EN EL ÁMBITO FAMILIA.

En la actualidad, la Cuentoterapia se define según Lorenzo Hernández Pallarés.

“Como el arte de Sanar a través de los Cuentos”

La Cuentoterapia es una forma de terapia que consiste en la utilización de cuentos como principal herramienta para abordar diferentes conflictos, emociones, valores… Se podría decir que a través del cuento se es capaz de decodificar el lenguaje oculto simbólico de cada uno/a,  y buscar en el inconsciente a nuestro niño/a interior, facilitando del mismo modo la búsqueda de soluciones y planes de actuación hacia las diferentes cuestiones que nos pueda plantear la vida. Es una herramienta con la que las  familias nos podemos beneficiar para poder aportar lo mejor de nosotros/as  a nuestros hijos/as.

¿Qué beneficio tiene el cuento en el Ámbito Familiar?

·         Contribuir al crecimiento y desarrollo personal, creatividad y sensibilización.

·         Descubrir la diferencia como un valor de enriquecimiento personal.

·         Participar y potenciar actitudes con planteamientos cooperativos.

·         Transmisión de valores e integración en el ámbito familiar.

·         Fomenta la madurez cognitiva y emocional.

·         Estimular y guiar la imaginación.

·         Alentar en momentos adversos.

·         Constituye mejores relaciones en el seno familiar como padres y madres.

·         Facilitan la búsqueda de soluciones y planes de actuación.

·         Fomenta el diálogo y el pensamiento reflexivo.

 

En la escucha del cuento se invita a una reflexión, que nos preguntemos como madres y padres:

 

¿Qué viene a decirme este cuento en este momento en mi Vida?













lunes, 12 de febrero de 2024

PROGRAMA DE PREVENCIÓN DE LAS ADICCIONES DESDE EL ÁMBITO FAMILIAR






 PROGRAMA DE PREVENCIÓN DE LAS ADICCIONES DESDE EL ÁMBITO  FAMILIAR

 

Programa subvencionado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

 

  Estimadas familias arrancamos con nuestra Escuela de Familias. A lo largo de la semana y el mes de febrero se irá informando de varias temáticas y herramientas para ayudarnos como madres y padres, y así, poder aportar lo mejor de  nosotras/os a nuestros hijos/as.

Visita nuestro blog en: http://www.adhocescuelamadresypadres.blogspot.com.es/

 

 

 La Asociación Ad-Hoc de atención a personas con problemas de adicciones, lleva años trabajando en la prevención de las drogodependencias, en colaboración con distintas administraciones, porque entiende que desde este enfoque se le puede dar una respuesta lo más global e integral posible a dichos problemas

 

Dentro de los ámbitos en los que se pueden introducir medidas preventivas, nuestra Asociación siempre ha apostado por favorecer aquellas intervenciones que tienen en cuenta a la familia, porque es en este colectivo donde el adolescente se forma y educa.

 

            Las sesiones de la Escuela de Familia se han diseñado con el objetivo de dar una respuesta especializada a las demandas de diversos colectivos de padres y madres que, preocupados por el problema de las adicciones, estiman oportuno formarse en distintos temas que pueden facilitar el quehacer diario en la educación de sus hijos/as.

 

Nuestra Asociación, tiene en cuenta a la familia por diversas razones:

 

-La familia es la forma más elemental de la sociedad y desempeña un papel fundamental en la transmisión de información y experiencias, de valores y reglas de conducta; proporcionando a los/as hijos/as perspectivas positivas de vida.

 

-La familia puede proporcionar a los/as hijos/as un ambiente de amor y aprobación, dándoles la estabilidad emocional necesaria para afrontar su proyecto de vida.

 

-En el entorno familiar, los padres deben suministrar normas de convivencia, ya que  pueden ser un modelo de aprendizaje que facilite la socialización de las/os hijas/os, la convivencia solidaria, la responsabilidad y la autonomía.

 

 

-La familia puede permitir el establecimiento de una comunicación íntima entre sus miembros, favoreciendo el intercambio de sentimientos, emociones y experiencias como elemento fundamental para mantener una relación de bienestar, afrontar los problemas que surgen y orientar a sus miembros para resolverlos.

 

-La unidad familiar puede facilitar la participación de sus miembros en la comunidad y ayuda a estos a adaptarse a los cambios que se produce en esta.

 

Por todo esto, se pretende a través de este proyecto formar a padres y madres en materia de adicciones y de educación para la salud favoreciendo así que asuman un papel principal como agentes de prevención. Ofreciendo a su vez pautas para mejorar la comunicación en el entorno familiar y para afrontar positivamente la     resolución de conflictos, educar para el aprovechamiento del ocio y tiempo libre, informar sobre conceptos básicos relacionados con las adicciones, incluyendo las adicciones a las nuevas tecnologías: ordenadores, tablets, móviles, videojuegos… etc., Enseñar a detectar una adicción y los pasos a seguir en el caso de que la haya.

 

Contenidos que se van a abordar:

 

1.    La familia

2.    La comunicación en la familia.

3.    Las normas en la familia.

4.    Cómo aprendemos: premios y castigos, la observación.

5.    Educar para el ocio y el tiempo libre.

6.    Señales de consumo de drogas.

7.    Pautas a seguir ante un consumo de drogas.





 

 

 

 

miércoles, 22 de junio de 2022

PAUTAS A SEGUIR ANTE LA DETECCIÓN DE UN CONSUMO DE DROGAS

 

En el caso de detectar un problema de consumo de drogas es importante mantener una actitud serena y positiva y no dramatizar la situación, culpabilizarse a sí mismos, ya que estas energías harán falta para apoyar y llevar conjuntamente las acciones que puedan ir dando solución real al problema.

Para que la persona afectada tome conciencia de su problema y se busque conjuntamente una solución se seguirán las siguientes recomendaciones:

 

·         No abordar en primer lugar, y menos en tono acusatorio, los indicios de consumo de drogas, ya que esto puede llevar a que se oponga al diálogo.

·         Plantear abiertamente la existencia de aspectos preocupantes en su modo de vida, no centrando todas las observaciones exclusivamente en el consumo de drogas. Los cambios y desajustes en el tipo de vida que lleva, pueden ayudar a deducir el nivel de importancia del consumo.

·         Exponer con actitud serena y razonable las evidencias o signos específicos que hacen tener la certeza a la familia de la importancia de su problema de consumo, y solicitar al afectado argumentos para reconocer esos signos.

·         Mantener una actitud dialogante de forma serena y demostrando interés por sus problemas y disposición para apoyarle en la búsqueda de soluciones a los mismos.

·         Lo anterior no debe impedir que la persona que ofrece su ayuda mantenga su rol de adulto responsable en la familia y que se reafirme en su postura de intentar solucionar conductas incompatibles con una adecuada convivencia familiar.

·         Mantener una postura firme respecto a la resolución de no permitir ni consentir esa conducta de consumo dentro de la familia.

·         No ceder a los chantajes o reivindicaciones de libertad y derecho a “no dar cuentas de su vida” que pueda manifestar el consumidor como defensa frente a la presión familiar para comenzar tratamiento.

·         Plantear y tratar de pactar compromisos hacia situaciones de “puesta a prueba” en periodos cortos de tiempo (por ejemplo, estar una semana, o como mínimo un fin de semana, sin salir a las horas, lugares y medio de relación de más riesgo para el consumidor, no tomar esa primera copa por las mañanas, etc.).

·         Si se considera necesario alguna forma de tratamiento profesional, conviene visitar previamente el recurso asistencial elegido.

·         Si existiera una cierta resistencia al asesoramiento externo, es preferible no plantearlo como el lugar donde va a hacer un tratamiento, sino como un primer paso para tomar posteriormente una decisión al respecto.

·         En estos casos, puede resultar muy útil recurrir a personas (otros familiares, amigos no consumidores, etc.) cuya opinión sea tenida en cuenta y tenga capacidad de influencia en el familiar afectado. La motivación hacia el tratamiento puede ser inducida a veces más fácilmente por figuras que no están tan próximas y con las que los lazos afectivos y emocionales representan menor compromiso.

·         Si se niega a reconocer aún la necesidad de ayuda especializada, la familia tendrá que asesorarse para poner en marcha medidas de mayor presión que puedan contribuir a provocar la decisión de demandar ayuda por parte del consumidor.

 

martes, 21 de junio de 2022

INDICADORES DE CONSUMO DE DROGAS

 

Algunos signos de cambio hacia hábitos de consumo pueden ser:

 

1.     Cambios notables del aspecto físico: No tanto referido  a que se adopten nuevas formas de vestir, de llevar el pelo o ponerse adornos que para algunas personas puedan ser “estrafalarios”, sino en relación al aspecto corporal: adelgazamiento progresivo, cambios de color de la piel (palidez, enrojecimiento), ojeras, enrojecimiento de los ojos, somnolencia, cansancio permanente, etc.

2.    Pérdida de hábitos básicos de higiene corporal y de ropa.

3.    Cambios en el tiempo de permanencia habitual en casa: Presencia de frecuentes salidas de casa o aumento importante del tiempo que pasa fuera.

4.    Indicios de desmotivación hacia las actividades que normalmente ocupaban a la persona: Domésticas, académicas y laborales; unido a absentismo y bajo rendimiento

5.    Cambio en el grado y calidad de la comunicación familiar: Evitación de situaciones de reunión, conversaciones y actividades conjuntas de la familia. Tendencia al aislamiento, evita mirar a los ojos.

6.    Cambios en los ritmos normalizados de sueño y vigilia: Si se da de forma constante y no debidos a causas identificables.

7.    Aumento de las necesidades económicas: Sobre todo si estas no están nunca claramente definidas en gastos concretos o normales, robos en casa, etc.

8.    Aparición de ciertas enfermedades y trastornos físicos leves: Unidos a la resistencia a ir al médico o afán por no ir acompañado.

9.    Cambios en la alimentación: Generalmente falta de apetito, comer fuera de horas habituales en que lo hace el resto de la familia, cambios hacia un tipo de alimentación que no llevaba anteriormente (dulces, cosas de “picar”, etc.).

10.  Empleo repetido de la mentira como mecanismo habitual.

11.  Cambio de amigos: Asociado a tener constancia de que los integrantes del nuevo grupo, llevan a cabo comportamientos fuera de la normalidad o asociados al consumo de drogas.

12.  Encontrar útiles de consumo (papel de fumar, pipas, tubos para esnifar, cachimbas, papel de plata, etc.) o sustancias.

13.   En el consumo de alcohol: Olor a alcohol, dificultades en el habla y en el mantenimiento del equilibrio, dificultades en la visión, deseos de vomitar y somnolencia.

14.   En el consumo de tabaco: Olor a tabaco, tos persistente y acidez de estómago.

15.   En el consumo de cannabis: Ojos enrojecidos y/o risa fácil.

16.  En el consumo de drogas de síntesis: Bajo los efectos existen signos de gran actividad, tensión, rigidez muscular y alta temperatura corporal. Cuando desaparecen los efectos aparece cansancio, depresión y apatía.

17.   En el consumo de cocaína: Bajos los efectos aparece una gran dilatación de la pupila y gran excitación. Cuando desaparecen los efectos aparece cansancio, depresión y apatía.

18.   En el consumo de heroína: Bajo los efectos las pupilas se muestran muy pequeñas y aparece adormecimiento y relajación excesiva. En adictos aparece una delgadez extrema y un fuerte síndrome de abstinencia.

19.   En el consumo de alucinógenos:  Ideas delirantes o alucinatorias, verbalizaciones incoherentes o fuera de la realidad.

 

            El hecho de que aparezcan algunos de estos elementos aisladamente, no indica que haya un posible consumo de drogas, es necesario que confluyan varios de estas situaciones en la persona.

 

lunes, 20 de junio de 2022

OCIO Y TIEMPO LIBRE

 

LA IMPORTANCIA DEL OCIO Y EL TIEMPO LIBRE

 

El tiempo libre es el espacio temporal no ocupado por las obligaciones o necesidades. Es el tiempo para hacer las cosas que uno desea hacer y que le satisfacen; un tiempo para desarrollar la libertad, la autonomía y la independencia. No es un tiempo perdido.

El empleo de tiempo libre tiene una importancia capital como factor de riesgo del consumo de drogas. Un joven aburrido, insatisfecho con la forma en que invierte su tiempo de ocio, sin intereses, que pasa el tiempo sin hacer nada, no sólo es más probable que se inicie en el consumo de drogas, sino que es más fácil que ese consumo se convierta en la única forma de comportamiento y de relación con los demás que sabe desarrollar. Por el contrario, un joven que emplea su tiempo libre de forma productiva, haciendo cosas que le interesan y le satisfacen, que se relaciona con grupos distintos en actividades diferentes, es más improbable que consuma drogas y, en caso de que llegue a producirse el inicio del consumo, es menos probable que éste se convierta en un problema.

            Lamentablemente, los adultos no ofrecemos un buen modelo de empleo del tiempo libre. Raramente hacemos deporte, acudimos a actos culturales o tenemos una afición a que dedicarnos. Cuando nos relacionamos con otros, los encuentros y actividades de ocio se organizan muchas veces en torno al consumo de drogas legales.

           

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES?

 

·         Enseñar a ocupar su ocio de una manera positiva y gratificante para su desarrollo personal.


·         Es necesario que los padres demos ejemplo positivo con la manera de ocupar nuestro ocio

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·         Hacer una reflexión sobre como empleamos nuestro tiempo libre y cómo nos divertimos.


·  Si los padres somos capaces de vivir nuestro tiempo de ocio plenamente, mediante actividades variadas y saludables, nuestro hijos verán como algo natural que el ocio debe ser un tiempo de diversión y que es posible obtener satisfacción a través de esta clase de actividades


·         Compartir parte de nuestro ocio con ellos (hacer excursiones, pasear en bici, cenar en un restaurante, ir al cine, salir de compras, practicar algún deporte, etc.).


·         Llegar a acuerdos sobre actividades para realizar juntos y que sean del gusto de todos.


·         Escuchar lo que les gusta hacer y apoyar sus propuestas, cuando estas sean razonables.


·         Darles facilidades y apoyo para poder desarrollar las actividades que les gustan y que sean adecuadas para su edad.


·     Impulsar a la participación en instituciones educativas de cara al tiempo libre: clubs de tiempo libre, casa de la juventud, asociaciones, ONGs, etc.


·         Hacer un seguimiento de la ocupación de su tiempo libre, acordar y pactar unas normas de comportamiento.


·      Interesarnos por lo que hacen en su ocio, sus gustos, sus planes, lo lugares que frecuentan, los amigos con quien van, etc., haciendo un seguimiento sin desconfianza.


·      Ceder espacios en casa para que se reúnan y realicen alguna actividad, así los padres podrán conocer a sus amigos y el ambiente en que se mueven.


·      Si sus amigos no nos agradan, no criticarlos, sino facilitarles oportunidades de conocer otro tipo de amigos y otros ambientes.


·         Establecer una cantidad de dinero a la semana y no modificarla, salvo casos excepcionales. De esta manera, los chicos aprenderán a administrarse y reconocerán el valor del dinero.


·     Establecer unos compromisos con las “pagas” en función al cumplimiento de unas normas (estudios, ayudar en casa, etc.).

·       Acordar un horario razonable de regreso a casa, adaptado a su edad y a las características de los adolescentes, flexible según circunstancias (cumpleaños, fiestas especiales, feria, etc.) y, si es posible, fijar un horario de referencia con los padres de los amigos de nuestros hijos.