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martes, 27 de julio de 2021

LOS NIÑOS y LAS NIÑAS TAMBIÉN SE ESTRESAN

A menudo no nos damos cuenta de que como padres/como madres somos el núcleo de la familia, proyectamos a nuestros hijos e hijas, y por supuesto, en el caso del tema que abordamos hoy, nuestro estrés afecta a los que viven bajo nuestro techo. 

 ¿Sabías que una de las principales causas del mal humor es el estrés? Si eres de l@s que se pasa el día enfadad@, te quejas por lo travies@s que son tus hij@s, que no hacen nada a derechas, blablablá blablablá... Sé sensat@, para un momento y mira el estilo de vida que llevas. Entonces pregúntate si te hace feliz vivir así, en tu respuesta hallarás la clave. 

Diversos estudios han demostrado que la tensión prenatal genera, entre otros, ansiedad y Trastorno de hiperactividad con déficit de atención (TDAH). También se ha encontrado conexión entre el estrés en el embarazo y los Trastornos del Espectro Autista (TEA). Aunque los trastornos neurológicos y de desarrollo, dependen en mayor medida de factores genéticos, se ha visto que los factores ambientales también son determinantes. Sin embargo, el embarazo no es la única etapa en la que la ansiedad materna afecta a l@s pequeñ@s, también se mantiene durante la infancia. En un contexto con estrés, el cerebro de un niño o de una niña lo interpreta como una situación de peligro inminente, aunque en realidad no exista tal peligro, y lo graba para utilizarlo más adelante en situaciones similares. Se conoce que los niveles de estrés y la salud mental de los padres y de las madres tienen un efecto particularmente perjudicial en el desarrollo cognitivo y del lenguaje de niños y niñas entre 2 y 3 años. Durante la adolescencia, aquellos menores que se han visto expuestos a situaciones de estrés prolongadas tienen mayor probabilidad de desarrollar una adicción.

También hay diversos estudios con animales que han demostrado que proporcionar a las crías una sensación de calma puede ser más poderoso que decirles que se les quiere. ¡Imaginaos si se complementan las dos cosas! 


¿CÓMO DETECTAR EL ESTRÉS INFANTIL?


Síntomas físicos:
  • Lloro sin motivo.
  • Sudor en las manos.
  • Dolores de cabeza y de estómago.
  • Disminución del apetito.
  • Se tiran del pelo o se muerden las uñas.
  • Alteraciones del sueño.
  • Pesadillas.
  • Terrores nocturnos.
  • Incontinencia urinaria o fecal. 

Síntomas emocionales:
  • Sensibilidad.
  • Temores.
  • Poca autoconfianza.
  • Preocupaciones innecesarias.
  • Tristeza.
  • Ansiedad.
  • Indiferencia.
  • Abandono escolar.
  • Pierden la ilusión.
  • Despistes continuos.
  • Son exigentes y respondon@s.
  • Fácilmente irritables.
  • Dificultad para relacionarse.
  • Miedo a estar sol@.

Ten en cuenta que la reacción en cada niño y en cada niña es diferente, los síntomas que exteriorizan son variables. 

¿QUÉ PUEDO HACER YO CÓMO PADRE/CÓMO MADRE?

  1. Ser su MEJOR EJEMPLO :) Lo repetimos en cada post y lo seguiremos repitiendo. 
  2. No te sobrecargues de actividades o de tareas a las que no llegas. Sé realista a la hora de organizarte.  
  3. Si quieres que tus hijos e hijas estén calmados/calmadas, aprendan a disfrutar de lo que hacen y darle lo mejor de ti, primero tienes que cuidarte tú. ¿Cuidarme yo? SÍ, ¡TÚ! Dedica un ratito al día para hacer algo que te guste y si te apetece, compártelo con ell@s.  
  4. Busca un momento para el juego compartido, montar en bici, jugar a la pelota, pintar, leer,... las risas, las cosquillas. 
  5. Hazle partícipe de los asuntos familiares. Anímale a que se exprese, escúchale y valora sus aportaciones. 
  6. Respeta su ritmo. Evita compararle con sus hermanos o hermanas, prim@s o amig@s.
  7. ¡Ojo con las extra-escolares! Todo el mundo necesita un ratito del día para no hacer nada, tus hijos, tus hijas también ;)
  8. Al final del día no lo sobre estimules. Evita las pantallas. Toma la rutina de baño relajante, vasito de leche, cuento y a dormir, también puedes acompañarlo con música de relax, alguna asana de yoga, un mantra o el control de la respiración.

Lo más importante es que tu hijo/tu hija se acepte, se respete y se quiera tal y como es. Para ello tienes que aceptarle, respetarle y quererle tú y aceptarte, respetarte y quererte a ti. 

¡ADELANTE! ¡!PUEDES HACERLO!







lunes, 31 de mayo de 2021

SUEÑA y ¡ENSEÑA A SOÑAR!

 


   L
os sueños son el antídoto infalible para el aburrimiento, son el alimento que te hace vivir más y mejor. 
Al alimentar los sueños de tus hijos e hijas estarás ayudando a construir su futuro, a que sean perseverantes, tolerantes y más resistentes a las frustraciones. 

    Además, podemos convertirles en personas organizadas, comprensivas, y amantes del esfuerzo y del trabajo. Al fin y al cabo tener sueños y proponerse metas es una habilidad imprescindible en la educación.


¿Cómo puedes enseñar a tu hij@ a soñar?


--> Lo primero, como en cada post os recordamos, es
 dar ejemplo. Padres y madres que no tienen ilusión por algo no pueden enseñar a sus hijos e hijas a tener aspiraciones. Soñar empieza en ti :) 

--> Motivar una actitud positiva en los niños y niñas para que adquieran confianza en sí mismos, en sí mismas, y en sus sueños. Nada mejor que una buena autoestima para que generen ilusiones de manera natural.

--> Felicita a tu hijo e hija por cada meta cumplida, por cada tarea realizada, por cada sueño logrado. Recuérdale que es en las pequeñas metas de cada día adonde reside la felicidad, la satisfacción y la alegría.

--> Enseña a tu hijo e hija a dar las gracias. Agradecer es una forma de reconocer un objetivo alcanzado, un sueño realizado. Es un combustible para nuevos y futuros sueños.

--> Ayuda a tu hijo e hija a que se organice, que planifique y proyecte sus ilusiones para conseguir metas. Así se acostumbrará a trabajar y luchar por sus sueños de una forma más productiva y ordenada.

--> Enséñale que no todos los sueños pueden realizarse. Algunos sueños son solo para aprender a frustrarse, y vienen para mostrarnos que tras una 'caída' siempre hay un cómo 'levantarse'. Los sueños son renovables y pueden ser reciclados.


    ¿Quién, como madre o padre, no desea ver que sus hijos e hijas realizan sus sueños? Ponte en marcha y edúcale para ello :) 

¡A por los sueños!


Vídeo: Cómo conseguir que los niños cumplan sus sueños, Matti Hemmi _ https://www.youtube.com/watch?v=Vg7VZCJceoc&t=128s

Fuente: Guía Infantil_ https://www.guiainfantil.com/blog/educacion/motivacion/como-ensenar-a-los-ninos-a-sonar/


lunes, 26 de abril de 2021

¡La Banca SIEMPRE gana! Menores y Apuestas

    

Estudios recientes afirman que en España las apuestas online han aumentado en los dos últimos años y también lo ha hecho la cantidad económica invertida. Además, la edad de inicio se sitúa actualmente entre los 18 y los 25 años cuando antes era de 28 en adelante, sabiendo que muchas de las webs de apuestas tienen restringido el acceso a menores cabe la posibilidad de que algunas de las personas que se registran asegurando tener 18 años tengan menos en realidad. Entre otros datos, se conoce que 8 de cada 10 apostantes son hombres y que la cantidad de media apostada es de entre 20€ y 50€ como mínimo por día apostado y usuario registrado. 

    Según una investigación realizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia de Fad, jugar y apostar con dinero ya forma parte del ocio juvenil normalizado y además, goza de cierto estatus aquel que “sabe” apostar, que domina las habilidades necesarias para tener éxito en las apuestas deportivas o en los juegos de cartas.

    Con todo esto, es importante darse cuenta de que las apuestas NO son un juego, son un negocio, y que nuestros hijos e hijas si caen en sus redes se están jugando:

👉 Sus relaciones sociales.
👉 Su salud mental.
👉 Tu dinero.
👉 Su FUTURO.

    Padres, madres, las pautas de control en el hogar son imprescindibles para prevenir los problemas con las apuestas online, entre otras adicciones asociadas.

Si quieres saber más, la
Junta de Andalucía
y la
Fad
han elaborado una guía con 'Claves para prevenir los problemas del Juego de Apuestas y las Nuevas Tecnologías en nuestr@s hij@s. D
escárgala gratis aquí: https://cutt.ly/nvLzkB6


Fuente: Ministerio de Consumo, www.epdata.es

miércoles, 21 de abril de 2021

MI HIJ@ NO ME HACE CASO



Cuando usamos la frase ‘Mi hijo/mi hija no me hace caso’ o ‘Pasa de mí’, estamos describiendo lo que entendemos por una relación de desobediencia y acto seguido nos surge la pregunta:

¿Por qué no me hace caso?

Cuando decimos que el niño o la niña desobedece, nos referimos a que no acata nuestras directrices, basándonos en una información incompleta. Cuando nuestro hijo o nuestra hija no obedece es posible que:


  • Seamos nosotros que no nos estemos explicando correctamente.
  • Estemos pidiendo algo por encima de sus capacidades.
  • Sea una petición desde nuestra comodidad sin contemplar sus necesidades y emociones.
  • Sea una exigencia.                                                                                      

Ten en cuenta que cuando exiges algo, das a la otra persona dos únicas opciones: doblegarse o rebelarse. La exigencia solo consigue que tu hijo o hija bien se someta, bien se resista a obedecerte, pero ninguna de esas variables son un buen resultado. Aunque consigamos que nos obedezca de forma inmediata, estaríamos educando a un/una joven que agacha la cabeza y acata las normas de las personas con poder. Este tipo de niño y de niña, cuando llega a adolescente, hace cosas que no quiere con tal de conquistar al líder del grupo o para contentar a su pareja. Seguramente no quieres un niño o una niña obediente, quieres un niño o una niña que sepa negociar y que elija con libertad ¿verdad? :) 

-La solución nunca será exigir, sino hacer peticiones-

No es lo mismo decir a tu hijo ‘A la bañera’, que decir ‘¿Te parece si nos vamos al baño?’. Cuando das opciones al niño, estás respetando su identidad y le das la opción de decirte que no.

Pero ‘Si le doy opción a decirme que no, ¡puede que no me obedezca!’ Cierto. Lo que ocurre es que si se siente respetado/a ofrecerá menos resistencia ante peticiones lógicas.

Cuando el niño o la niña dice que ‘no’, existen unas razones detrás. 

¿Por qué tu hijo o hija desobedece?

  1. La palabra más escuchada por el niño o por la niña es ‘NO’. ‘No toques’, ‘no cojas’, ‘no te subas’... tenemos a un niño o a una niña cuyo espíritu explorador está siendo constantemente frustrado. Está oyendo ‘no’ demasiadas veces al día y contrarresta con eso que ha aprendido: Si tú me ofreces el ‘no’, yo te devuelvo el ‘no’. No es una venganza, sino el resultado de una frustración sostenida en el tiempo.
  2. No jugamos con ell@s. El trabajo más importante del niño o de la niña es el juego y si esa faceta no está siendo compartida por los padres, se siente una parte menor en el hogar. No hace falta dedicar todas las horas del día a jugar ni que el juego sea muy largo. 
  3. Tenemos mucha prisa con nuestras peticiones. 
  4. Damos demasiadas órdenes.  
  5. Olvidamos sus necesidades y ponernos en su lugar. 

¿Por qué te enfadas cuanto tu hijo o tu hija te ‘desobedece’?

 Lo que tu hijo o tu hija hace o dice es el estímulo de tus emociones, no la causa.

Él o ella no te enfada, su respuesta solo hace saltar la alarma sobre la causa de tu enfado, que puede estar en tu cansancio, tu estrés, tus ganas de divertirte o tu necesidad de un abrazo. Quizá necesitas seguridad, tranquilidad, confianza en que tu hijo o tu hija ‘no la va a liar’, o necesitas saber que no corre peligro, o te enfada y te desestabiliza pensar que no estás haciendo todo lo que puedes y que eres un mal padre o una mala madre.

¿Qué puedes hacer para mejorar estas situaciones?

  • Haz peticiones, no exigencias.
  • Háblale con calma. Respeta su posición.
  • Cuando grite, baja tú el volumen. 
  • Si lo que pides tiene sentido y respeta a ambas partes, sé firme.
  • Sé claro y dale una razón coherente. El ‘Porque lo digo yo’ o ‘Porque soy tu padre o tu madre’ no valen.
Y recordad, que nuestros hijos, nuestras hijas son nuestro reflejo y el espejo que nos devuelve todo lo que nos gusta y lo que no, lo que nos da miedo, lo que nos encanta y lo que nos enfada.... ¡Ánimo!