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martes, 14 de septiembre de 2021

Hablar de Sexualidad... ¿con tus hij@s?

           

        Durante siglos, la SEXUALIDAD ha sido (y en cierto modo sigue siendo) maldecida por ser injuriosa, sucia, pecaminosa, lasciva, vergonzosa,... y otra serie de adjetivos negativos que le han hecho ser un tema tabú y tan desconocido que era impensable tratarlo en familia. De tod@s son conocidas connotaciones sociales muy extendidas relacionadas con la virginidad hasta el casamiento, la deshonra de una hija soltera que queda embarazada y un sinfín de estereotipos (machistas todos) sobre "irse con el novio", "llevarse a la novia", la frivolidad de las mujeres, la necesidad de ser infieles de los hombres, el tamaño del pene y el placer femenino, la penetración como centro de todo, el onanismo y las enfermedades que produce, la vejez y la incompatibilidad sexual,... 
y un largo etcétera. Parecen cosas del pasado ¿verdad? Haced un pequeño sondeo en casa y veréis la cantidad de estereotipos sociales que no solo padres y madres transmiten en muchas ocasiones sin ser conscientes, sino también el resto de familiares, los anuncios de televisión, los dibujos, las películas, los cuentos,..

        Con esto observamos que aunque existe una enorme accesibilidad a la información, hay una carencia de educación Psico-Sexual tanto en las familias como en el resto de ámbitos sociales, educativos y de ocio. Dicha necesidad de educación condiciona a muchos y muchas jóvenes a verse envueltos y envueltas en relaciones tóxicas, de riesgo y que asocian por norma al uso de sustancias psicoactivas para "soltarse y mejorar sus capacidades sexuales". De hecho, un estudio realizado por el INJUVE indica que en España el 50% de los y las jóvenes ha combinado sexo y alcohol alguna vez, y que el 48% de ellos y ellas presentaron un nivel más alto de conductas sexuales de riesgo.     

         Dicho esto, os proponemos un cambio que consiste en naturalizar la sexualidad y tratarla como un tema más que va a interesar a vuestros hijos e hijas desde edades bien tempranas ¿y eso es inadecuado? ¡NO! Precisamente de cómo padres y madres lo traten dependerán 2 cosas:

1. La forma de entender su Sexualidad, si la tratamos como un tema más, para tus hij@s será justamente eso, una parte más de su vida que integrará de una manera positiva y libre.   

2. La forma futura que tendrá tu hijo o hija de relacionarse con l@s demás, de manera afectiva o de pareja.      



¿CÓMO DEBEMOS ENTENDER LA SEXUALIDAD EN LA INFANCIA? 

En esta etapa la cantidad de hormonas sexuales en sangre es muy pequeña, no buscan placer en otras personas, ni tienen atracción más allá del cariño que se les dé. Es importante entender que la sexualidad en la infancia es diferente a la de los adultos y que sería un gravísimo error mirarla sin ese matiz. La sexualidad en la infancia es autoerótica y lo ideal es tratarla con positividad.

 

¿Y EN LA ADOLESCENCIA? 

Como un reflejo o una extensión de lo aprendido en la infancia. Si durante la infancia le hemos regañado cuando se tocaba los genitales, le hemos lanzado miradas o mensajes del tipo es malo, feo o pecado, cuando sean personas adultas verán su cuerpo horroroso y entenderán la sexualidad como algo malo o sucio, por lo que no podrán vivir su sexualidad con naturalidad. Si por el contrario hemos prestado la importancia oportuna, igual que a otro tema o a otra parte del cuerpo, seguramente serán capaces de vivir sin complejos.

 

            EDUCACIÓN SEXUAL EN LA ETAPA INFANTIL…¿SÍ O NO? 

Por supuesto que sí, desde que se nace. La sexualidad forma parte de nuestra vida igual que la alimentación o la higiene corporal. El principal fin de la sexualidad es el placer, por mucho que nos empeñemos en ocultarlo. Solo hablándole claro, sin mentiras y sin tapujos nuestros hijos e hijas podrán tener el día de mañana una sexualidad saludable, sana y libre de estereotipos y prejuicios.    

 

¿QUIÉN DEBE INICIAR EL TRABAJO EN MATERIA DE EDUCACIÓN SEXUAL? 

Es responsabilidad de la familia, aunque en conjunto también interviene de manera directa o indirecta la escuela o el instituto, el entorno y la ciudadanía en general.

 

¿QUÉ LE CUENTO SOBRE SEXUALIDAD?

 

_La verdad, es mejor decir menos que engañar.  

_La sexualidad se establece antes de los 5 años.

_No avergonzarle delante de nadie.

_No es dañino que sepan que el sexo existe.

_Hablar de sexualidad NO provocará sexo prematuro.

_NO prohibir, SÍ EDUCAR.

_Permítele que toque y explore su cuerpo durante la  infancia y se masturbe (en la intimidad y con cierta normas) durante la infancia.

_Nombra a los genitales por su nombre. 

_Háblale del respeto a la intimidad de papá, de mamá y también del suyo.

_Importante que ponga sus propios límites sobre los besos, abrazos, caricias,..

_Cuidado con meterle miedo (violación, embarazo, enfermedades, dolor…)

_Llegado el momento, hablarle de la masturbación como algo natural y saludable como también lo es no hacerlo, que elija libremente lo que prefiere hacer.

_Hablarle también sobre pornografía en torno a los 8-11 años que seguramente sea cuando por accidente, por sus amistades o por curiosidad habrá entrado en contacto con el tema, si no antes. Explícale que no refleja la realidad ya que presta importancia solo al coito y en algunos casos se olvida el consentimiento de ambas partes y que además idealiza los cuerpos supuestamente perfectos de quien aparece en la escena.


¿CÓMO LE HABLO DE LAS ETS Y CÓMO PROTEGERSE?

¢  Sin dramatizar, como parte de una vida sexual activa y sana.

¢  Probabilidad de contagio por vía vaginal/anal/oral si no se utiliza preservativo o barrera bucal y no siempre presenta síntomas.

¢  Puede prevenirlo utilizando algún método de barrera o si tiene dudas, realizándose un examen de detección de ETS.

¢  También con la vacuna VPH entre los 9 y los 26 años, siempre antes de tener la primera relación sexual, se inyecta tanto a chicas como a chicos y previene el cáncer de cuello de útero de padecerlo o de contagiarlo.

                                                                               

SI MI HIJO O HIJA TIENE DIVERSIDAD FUNCIONAL, ¿CÓMO ACTÚO? 



Actuar justo igual que con el resto de niños y niñas, teniendo en cuenta eso sí las capacidades de entendimiento de cada caso concreto. La pulsión sexual es algo natural y a no ser que sus limitaciones físicas se lo impidan o la medicación se lo reprima va a aflorar sin más. Reprimirla solo hará que le limitemos como ser humano y producirle sentimientos de angustia, agresividad y vivir su sexualidad de manera frustrada y desviada, y esto ni es justo ni debería ser ético.




El problema de la sexualidad al final está en las personas adultas que a menudo solemos entenderla como algo sucio y negativo cuando lo real es que es algo natural y extremadamente maravilloso si se vive de manera saludable y libre ;)    

 



 

lunes, 6 de septiembre de 2021

Bebidas Energéticas... Las Modernas Drogas Sibilinas

         En los últimos años se han puesto de moda, especialmente de la adolescencia en adelante, el consumo de Bebidas Energéticas que parecen ser inocuas y que aportan la energía y el desparpajo que "la edad del pavo" merma.. 

         Sin embargo, desde la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA) se alerta de los peligros que ocasionan las bebidas energéticas en menores. Se conoce que hasta el 15% de los niños y las niñas entre 4 y 10 años las toman frecuentemente. Los padres y las madres no son conscientes de lo perjudiciales que pueden llegar a ser, puesto que hay mucha desinformación al respecto. Este tipo de productos contiene carbohidratos, sustancias estimulantes como: cafeína, vitaminas, aminoácidos, taurina, l-carnitina e, incluso, hierbas energizantes tipo guaraná o ginseng, entre otras, para una estimulación mental y física. Los efectos en menores suelen ser más graves debido al poco peso que suelen tener y a que su cerebro aún está en desarrollo, lo que les hace más vulnerables. 




Tomar medio litro de bebidas energéticas equivale a 3 cafés y 14 cucharadas de azúcar... Te parece una barbaridad ¿verdad? La cafeína es una droga y produce dependencia, aunque socialmente tenga tan buena aceptación, esté tan normalizada y sea tan asequible para los/las consumidores/as. En cuanto a la gran cantidad de azúcar, puede derivar en obesidad y diabetes tipo 2. 



¿Cómo detectar un consumo abusivo en mi hij@?

Cuando se hace un consumo abusivo, los efectos se perciben en tres esferas.

1.- En la neurológica, baja autoestima y estado depresivo después de tomarlo.  Hay estudios que evidencian que el consumo en menores favorece que de mayores tengan más facilidad a tener otro tipo de adicciones, generalmente al alcohol y a opiáceos.

2.- En la física, pueden producir arritmias e hipertensión arterial. Además de un estado permanente de hiperactividad, intranquilidad, nerviosismo, imposibilidad de estarse quieto/quieta, necesidad  de moverse, saltar, correr, tics faciales o en manos y piernas. También pueden aparecer sudores fríos, mareos y sensación general de malestar.  

3.- En la afectiva-emocional, supone muchos cambios de ánimo en un corto periodo de tiempo, pérdida de atención, incapacidad para seguir una conversación,  habla rápida y en ocasiones ininteligible, sensación de grandeza.

Tales son los riesgos en la infancia, en jóvenes e, incluso en adultos, que no se recomiendan ni cuando se realiza deporte. No es lo habitual, pero sí se han dado casos de muerte súbita por este motivo. 

En la etapa infantil y adolescente lo ideal es beber agua en su mayoría, leche y zumos naturales. Sin embargo, se ha encontrado que entre el 40 y el 50% de los y las adolescentes toma varias veces al mes bebidas de este tipo. ¡Ojo! Padres y madres con que se vuelva un hábito. 

En algunos países ya se han prohibido y en otros se está tramitando que no puedan beberlas los menores de 16 años, España aún no se ha pronunciado al respecto.

Bebidas ENERGIZANTES y Bebidas ISOTÓNICAS.. ¿son lo mismo?

NO SON LO MISMO. Las bebidas isotónicas son aquellas que contienen carbohidratos, electrolitos, minerales, vitaminas, saborizantes y electrolitos como el sodio o potasio para recuperar la pérdida de agua y de sales que se produce tras realizar ejercicio físico. Aún así, no conviene abusar.


        El Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) aseguró recientemente que las bebidas energéticas no están recomendadas en niños y niñas, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia e instó a las autoridades pertinentes a regular el término bebida energética, que sigue siendo un concepto no definido en la legislación, y que, en colaboración con la industria, se favorezca la información al consumidor en el etiquetado de estas bebidas.

 





martes, 27 de julio de 2021

LOS NIÑOS y LAS NIÑAS TAMBIÉN SE ESTRESAN

A menudo no nos damos cuenta de que como padres/como madres somos el núcleo de la familia, proyectamos a nuestros hijos e hijas, y por supuesto, en el caso del tema que abordamos hoy, nuestro estrés afecta a los que viven bajo nuestro techo. 

 ¿Sabías que una de las principales causas del mal humor es el estrés? Si eres de l@s que se pasa el día enfadad@, te quejas por lo travies@s que son tus hij@s, que no hacen nada a derechas, blablablá blablablá... Sé sensat@, para un momento y mira el estilo de vida que llevas. Entonces pregúntate si te hace feliz vivir así, en tu respuesta hallarás la clave. 

Diversos estudios han demostrado que la tensión prenatal genera, entre otros, ansiedad y Trastorno de hiperactividad con déficit de atención (TDAH). También se ha encontrado conexión entre el estrés en el embarazo y los Trastornos del Espectro Autista (TEA). Aunque los trastornos neurológicos y de desarrollo, dependen en mayor medida de factores genéticos, se ha visto que los factores ambientales también son determinantes. Sin embargo, el embarazo no es la única etapa en la que la ansiedad materna afecta a l@s pequeñ@s, también se mantiene durante la infancia. En un contexto con estrés, el cerebro de un niño o de una niña lo interpreta como una situación de peligro inminente, aunque en realidad no exista tal peligro, y lo graba para utilizarlo más adelante en situaciones similares. Se conoce que los niveles de estrés y la salud mental de los padres y de las madres tienen un efecto particularmente perjudicial en el desarrollo cognitivo y del lenguaje de niños y niñas entre 2 y 3 años. Durante la adolescencia, aquellos menores que se han visto expuestos a situaciones de estrés prolongadas tienen mayor probabilidad de desarrollar una adicción.

También hay diversos estudios con animales que han demostrado que proporcionar a las crías una sensación de calma puede ser más poderoso que decirles que se les quiere. ¡Imaginaos si se complementan las dos cosas! 


¿CÓMO DETECTAR EL ESTRÉS INFANTIL?


Síntomas físicos:
  • Lloro sin motivo.
  • Sudor en las manos.
  • Dolores de cabeza y de estómago.
  • Disminución del apetito.
  • Se tiran del pelo o se muerden las uñas.
  • Alteraciones del sueño.
  • Pesadillas.
  • Terrores nocturnos.
  • Incontinencia urinaria o fecal. 

Síntomas emocionales:
  • Sensibilidad.
  • Temores.
  • Poca autoconfianza.
  • Preocupaciones innecesarias.
  • Tristeza.
  • Ansiedad.
  • Indiferencia.
  • Abandono escolar.
  • Pierden la ilusión.
  • Despistes continuos.
  • Son exigentes y respondon@s.
  • Fácilmente irritables.
  • Dificultad para relacionarse.
  • Miedo a estar sol@.

Ten en cuenta que la reacción en cada niño y en cada niña es diferente, los síntomas que exteriorizan son variables. 

¿QUÉ PUEDO HACER YO CÓMO PADRE/CÓMO MADRE?

  1. Ser su MEJOR EJEMPLO :) Lo repetimos en cada post y lo seguiremos repitiendo. 
  2. No te sobrecargues de actividades o de tareas a las que no llegas. Sé realista a la hora de organizarte.  
  3. Si quieres que tus hijos e hijas estén calmados/calmadas, aprendan a disfrutar de lo que hacen y darle lo mejor de ti, primero tienes que cuidarte tú. ¿Cuidarme yo? SÍ, ¡TÚ! Dedica un ratito al día para hacer algo que te guste y si te apetece, compártelo con ell@s.  
  4. Busca un momento para el juego compartido, montar en bici, jugar a la pelota, pintar, leer,... las risas, las cosquillas. 
  5. Hazle partícipe de los asuntos familiares. Anímale a que se exprese, escúchale y valora sus aportaciones. 
  6. Respeta su ritmo. Evita compararle con sus hermanos o hermanas, prim@s o amig@s.
  7. ¡Ojo con las extra-escolares! Todo el mundo necesita un ratito del día para no hacer nada, tus hijos, tus hijas también ;)
  8. Al final del día no lo sobre estimules. Evita las pantallas. Toma la rutina de baño relajante, vasito de leche, cuento y a dormir, también puedes acompañarlo con música de relax, alguna asana de yoga, un mantra o el control de la respiración.

Lo más importante es que tu hijo/tu hija se acepte, se respete y se quiera tal y como es. Para ello tienes que aceptarle, respetarle y quererle tú y aceptarte, respetarte y quererte a ti. 

¡ADELANTE! ¡!PUEDES HACERLO!







miércoles, 21 de abril de 2021

MI HIJ@ NO ME HACE CASO



Cuando usamos la frase ‘Mi hijo/mi hija no me hace caso’ o ‘Pasa de mí’, estamos describiendo lo que entendemos por una relación de desobediencia y acto seguido nos surge la pregunta:

¿Por qué no me hace caso?

Cuando decimos que el niño o la niña desobedece, nos referimos a que no acata nuestras directrices, basándonos en una información incompleta. Cuando nuestro hijo o nuestra hija no obedece es posible que:


  • Seamos nosotros que no nos estemos explicando correctamente.
  • Estemos pidiendo algo por encima de sus capacidades.
  • Sea una petición desde nuestra comodidad sin contemplar sus necesidades y emociones.
  • Sea una exigencia.                                                                                      

Ten en cuenta que cuando exiges algo, das a la otra persona dos únicas opciones: doblegarse o rebelarse. La exigencia solo consigue que tu hijo o hija bien se someta, bien se resista a obedecerte, pero ninguna de esas variables son un buen resultado. Aunque consigamos que nos obedezca de forma inmediata, estaríamos educando a un/una joven que agacha la cabeza y acata las normas de las personas con poder. Este tipo de niño y de niña, cuando llega a adolescente, hace cosas que no quiere con tal de conquistar al líder del grupo o para contentar a su pareja. Seguramente no quieres un niño o una niña obediente, quieres un niño o una niña que sepa negociar y que elija con libertad ¿verdad? :) 

-La solución nunca será exigir, sino hacer peticiones-

No es lo mismo decir a tu hijo ‘A la bañera’, que decir ‘¿Te parece si nos vamos al baño?’. Cuando das opciones al niño, estás respetando su identidad y le das la opción de decirte que no.

Pero ‘Si le doy opción a decirme que no, ¡puede que no me obedezca!’ Cierto. Lo que ocurre es que si se siente respetado/a ofrecerá menos resistencia ante peticiones lógicas.

Cuando el niño o la niña dice que ‘no’, existen unas razones detrás. 

¿Por qué tu hijo o hija desobedece?

  1. La palabra más escuchada por el niño o por la niña es ‘NO’. ‘No toques’, ‘no cojas’, ‘no te subas’... tenemos a un niño o a una niña cuyo espíritu explorador está siendo constantemente frustrado. Está oyendo ‘no’ demasiadas veces al día y contrarresta con eso que ha aprendido: Si tú me ofreces el ‘no’, yo te devuelvo el ‘no’. No es una venganza, sino el resultado de una frustración sostenida en el tiempo.
  2. No jugamos con ell@s. El trabajo más importante del niño o de la niña es el juego y si esa faceta no está siendo compartida por los padres, se siente una parte menor en el hogar. No hace falta dedicar todas las horas del día a jugar ni que el juego sea muy largo. 
  3. Tenemos mucha prisa con nuestras peticiones. 
  4. Damos demasiadas órdenes.  
  5. Olvidamos sus necesidades y ponernos en su lugar. 

¿Por qué te enfadas cuanto tu hijo o tu hija te ‘desobedece’?

 Lo que tu hijo o tu hija hace o dice es el estímulo de tus emociones, no la causa.

Él o ella no te enfada, su respuesta solo hace saltar la alarma sobre la causa de tu enfado, que puede estar en tu cansancio, tu estrés, tus ganas de divertirte o tu necesidad de un abrazo. Quizá necesitas seguridad, tranquilidad, confianza en que tu hijo o tu hija ‘no la va a liar’, o necesitas saber que no corre peligro, o te enfada y te desestabiliza pensar que no estás haciendo todo lo que puedes y que eres un mal padre o una mala madre.

¿Qué puedes hacer para mejorar estas situaciones?

  • Haz peticiones, no exigencias.
  • Háblale con calma. Respeta su posición.
  • Cuando grite, baja tú el volumen. 
  • Si lo que pides tiene sentido y respeta a ambas partes, sé firme.
  • Sé claro y dale una razón coherente. El ‘Porque lo digo yo’ o ‘Porque soy tu padre o tu madre’ no valen.
Y recordad, que nuestros hijos, nuestras hijas son nuestro reflejo y el espejo que nos devuelve todo lo que nos gusta y lo que no, lo que nos da miedo, lo que nos encanta y lo que nos enfada.... ¡Ánimo!