miércoles, 17 de marzo de 2021

Síndrome de Fomo en la Covid19

¿Qué es?        


El síndrome de FOMO, del inglés: fear of missing out, es un trastorno que hace referencia al miedo a perderse algo en la red. Estas personas se ven “obligadas” a permanecer constantemente conectadas a internet y a consultar compulsivamente cualquier contenido. Eso genera una sensación de malestar al sentir que otras personas están realizando actividades agradables y una no forma parte de ello.

Se le considera un tipo de ansiedad social, por la que se tiene necesidad de estar conectadas a internet y saber en cada momento lo que otras personas están haciendo, para no perder detalle. La ansiedad social comprende un miedo intenso y persistente a situaciones sociales específicas por creer que puede sentirse avergonzado/a o juzgado/a. Se evitan las situaciones sociales que producen ansiedad. Esta ansiedad afecta de forma excesiva con respecto a la situación.

¿A quién afecta?

Aproximadamente un 13% de la población estaría padeciendo esta ansiedad social. Se da con más frecuencia en edades entre los 18 y los 33 años y más en varones.

En un estudio llevado a cabo por la Universidad Iberoamericana de México se encuentra que un 66% nunca se siente mal cuando está obligado a disminuir el tiempo que pasa en las redes sociales. Un 65% a veces estaría dispuesto a ponerse en riesgo a ellos y a los demás para ver a sus amigos y familiares. Se observó una mayor correlación entre la variable de FOMO y uso inadecuado de redes sociales en la pandemia y el promedio de FOMO. Las personas que indican que siempre sienten que están perdiendo experiencias gratificantes por la pandemia, indican que a veces consultan sus redes sociales para ver si sus amistades y familiares ya están haciendo planes. El FOMO puede ser un factor predisponente a padecer trastornos de ansiedad, depresión y adicción a las redes sociales.

En un estudio de la Universidades de Carleton y McGill, se determinó que el FOMO puede afectar a cualquier persona al margen del tipo de personalidad, por tanto, ni las personalidades neuróticas ni las extrovertidas tienen mayor propensión a padecerlo. Sin embargo, aquellas personas que se muestran infelices son su vida y tienen necesidad de afecto y respeto, son más propensas.

¿Efectos adversos? 

_Constante ansiedad a la hora de perderse un evento, incluso si se está asistiendo a otro. _Imposibilidad de dejar de comprobar el móvil para revisar las redes sociales en busca de actualizaciones.                                                                                                                              _Sensación de pérdida del tiempo o que las acciones que estas tomando no están funcionando y te estás perdiendo cosas más importantes o valiosas.                                                                      _Admiración excesiva por personajes famosos o extrovertidos en las redes sociales.

¿Recomendaciones terapéuticas? 

 1. Hacer autocrítica pero no en exceso. Cuestionar nuestras acciones es sano, pero hacer comparaciones en las que salimos perdiendo es muy negativo para la autoestima.                     2. Ser realista, un solo plan bueno para cada momento es suficiente.                                             3. Poner el foco en el presente y apreciarlo tal y como es.                                                                   4. No aceptar la verdad maquillada, cualquier plan que otros dicen que es genial no tiene que ser necesariamente bueno para nosotros. 

Un buen uso de nuestras redes sociales es primordial, están ahí para ser útiles y para hacer un buen uso de ellas. 

¿Podemos evitarlo?

Para evitar el FOMO es fundamental identificar que experiencias son realmente importantes y queremos tener en nuestra vida dentro de las infinitas posibilidades existentes. Una vez identificadas planifiquemos aquellas acciones diarias para llegar a conseguirlas, disfrutando día a día de lo que ya tenemos. De esta manera vamos a sentir que hacemos acciones de acuerdo a nuestros valores y que lo que otros hacen en las redes sociales no siempre está en consonancia con esos valores que poseemos.

Vive tu vida, la que tú quieras, la que elijas, no la de otr@s :) 


Fuente: https://nuevatribuna.publico.es/articulo/sociedad/adicciones-tecnologicas-sindromedefomo-covid19/20210224202228184959.html


martes, 2 de marzo de 2021

¿Eres una madre/un padre HELICÓPTERO?

“Ten cuidado que te vas a caer”, “Peque, come el salchichón despacito que te vas a atragantar”. Este tipo de frases, en un principio inocentes, usadas con demasiada frecuencia pueden ser perjudiciales para los más peques de la casa. 

Hay estudios que demuestran que los niños y niñas que tienen padres y/o madres helicóptero son menos capaces de lidiar con los desafíos que demanda el propio crecimiento como pueden ser: comportarse adecuadamente en clase, hacer amigos/amigas o tener un buen rendimiento escolar.

Pero.... ¿Qué es ser un padre/una madre helicóptero?

Es aquel o aquella que está controlando continuamente a su hijo o hija, le dice cómo y a qué debe jugar, cómo recoger, cómo actuar, entre otros mandatos... Ante este comportamiento, los niños y niñas reaccionan de distinta manera. Algunos y algunas se vuelven desafiantes hacia sus progenitores, otros y otras simplemente muestran apatía o mucha frustración.

¿Qué puedo hacer yo como padre o madre para no caer en la sobreprotección?

  • Ser sensible a las necesidades de mis hijos e hijas, reconociendo cuáles son sus capacidades.
  • Guiarle, sin interferir o solucionar el problema a priori.
  • No limitar sus oportunidades. Por ejemplo, no dejarle subir al columpio para que no se caiga o en la adolescencia no dejarle salir con sus colegas para que no beba.
  • Hablando con ellos y ellas sobre cómo entender sus sentimientos y explicándoles qué comportamientos pueden resultar de sentir ciertas emociones, así como las consecuencias que pueden tener diferentes respuestas.
  • Ayudarle a identificar estrategias de afrontamiento positivas, como la respiración profunda, escuchar música, colorear o retirarse a un lugar tranquilo, incluso de mayores.
  • Educarme para ser un modelo adecuado para mis hijos e hijas. 

¿Por qué es negativa la sobreprotección?

El principal efecto de la sobreprotección es que no se deja a los y las menores que aprendan por sí solos y solas a resolver los problemas de su día a día. Al no desarrollar estas habilidades, normalmente, tienden más a tener ansiedad y dificultades en la regulación emocional. Si en lugar de fomentar la autonomía optamos por la sobreprotección estamos creando niños y niñas demasiado dependientes, que a la hora de enfrentarse a las dificultades inherentes a la vida, al no tener a nadie que se las resuelva, van a sufrir más.

De padres sobreprotectores y madres sobreprotectoras surgen niños y niñas que no saben manejar sus emociones, no controlan sus cambios de humor y son más débiles a la hora de enfrentar los retos de cada etapa de crecimiento. Necesitan cuidadores y cuidadoras que les sirvan de guía a la hora de entender lo que les ocurre, no una persona que esté detrás solucionándole todo.

¿Cuál es la clave?

Las claves para la educación son el apoyo y los límites. Está bien que ayudemos a nuestros hijos e hijas a resolver ciertos problemas, pero siempre intentando implicarles en la tarea. Para que entiendan que hay una relación entre esfuerzo y recompensa. De esta manera, poco a poco fomentamos su autonomía. Por supuesto, siempre hay que tener en cuenta aquellos peligros potenciales que pueden aparecer, y permanecer precavidos y precavidas ante ellos. 


¿Qué BENEFICIOS tiene QUE NIÑOS y niñas SEAN personas autónomas?

_ Aumenta su autoestima, se perciben a sí mismos y a sí mismas como capaces de afrontar situaciones. 

_ Gestión eficaz de emociones como la ansiedad, el miedo o la frustración. Ya que cada vez van adquiriendo más experiencia en situaciones difíciles.


IMPORTANTE: Fomentar la autonomía adecuada para su edad. ¡ÁNIMO! Seguro que lo estás haciendo muchísimo mejor de lo que crees :) 


fUENTE: https://elpais.com/elpais/2018/06/20/mamas_papas/1529486353_430587.html

 

lunes, 22 de febrero de 2021

¿Cómo me COMUNICO...?


Es una verdad universal que todo el mundo de una forma u otra terminamos expresando, a veces incluso sin ser conscientes y sin tener una intención clara de hacerlo. La forma más usual de comunicarse es a través de la palabra, pero existen otras formas que lejos de parecer absurdas revelan aspectos mucho más reales de lo que nos está sucediendo en cada momento de nuestra vida. Así, podemos comunicar a través del cuerpo, de los gestos, de la mirada, de los sentidos, con los hechos,... 

En base a esto, seguimos unos patrones para comunicarnos que se conocen como ESTILOS DE COMUNICACIÓN y no es otra cosa que la forma que cada persona tiene para comunicarse, suele ser personal, estar formado por características de los 3 estilos y variar según la situación y la persona con la que nos comuniquemos. Son:

Pasivo: permite que los demás la pisen, no defiende sus intereses y hace todo lo que le dicen sin rechistar. NO se valora.

Agresivo: lo suyo es lo más importante, sus problemas son los más graves. Utiliza el dar pena, culpar al otro/a, chantaje emocional, la mentira,...

Asertivo: expresa sus opiniones libremente, empatiza pero no permite que los demás se aprovechen de ella. 

    Además de los estilos de comunicación, la manera de comunicarse puede estar basada en un juego psicológico conocido como el Triángulo dramático de Karpman. ¡Ojo con él! Consta de 3 roles principales en los que seguramente te puedas ver identificado o identificada e identificar a personas de tu entorno.

_ El salvador/a: la persona que está siempre dispuesta, se cree indispensable. Más que deseo, siente necesidad de ayudar, generando un vínculo de dependencia. Asume como responsabilidad suya el hecho de salvar al otro aunque no le hayan pedido ayuda. Un ejemplo podría ser el de aquellos padres y madres que sobreprotegen a sus hijos e hijas "por su bien".

_La víctima: se posiciona en situación de inferioridad y demanda que una persona con rol de salvador le solucione la vida. Falta de confianza en sí mismo/a, baja autoestima y continuamente se está comparando con los/las demás. Creencias limitantes como “No puedo” “No sé” “Me voy a equivocar”… le mantienen en su zona de confort y así evita responsabilidades.

_El perseguidor/a: personas amargadas que amargan a quienes se cruzan. Las cosas son tal y como él/ella supone y todo lo que se salga de ahí está mal.

¿POR QUÉ SE SUELEN ADOPTAR ESTE TIPO DE ROLES? Por el deseo de ser y de aparentar ante los/las demás. Son máscaras que se utilizan para encubrir nuestras inseguridades y frustraciones. De igual manera lo proyectamos a nuestros hijos e hijas. 

Por suerte, se puede transformar en actitudes más saludables, lo primero sería mirar que rol seguimos de manera más usual.  

Si somos salvadores/as, podemos identificar nuestras carencias y buscar la manera de suplirlas. Podemos ayudar a otras personas a hacer lo mismo pero siempre entendiendo que cada cual tiene su mochila y es su responsabilidad cargar con ella o soltar peso.

Si somos más de perseguir, lo ideal es dejar de mirar tanto a los/las demás y mirarnos a nosotros/as. Aprender a respetar los límites ajenos es básico.

Si somos más víctimas, vamos a rescatarnos de una vez por todas en lugar de esperar a que otr@s nos rescaten.


Para terminar este tema, os dejo algunas recomendaciones sobre factores que pueden facilitar la comunicación y los que pueden dificultarla. 

Para un segundo y piensa en ti, en tu familia, en tu entorno, en cómo te comunicas con todo lo que te rodea... ¿gritas? ¿golpeas? ¿suspiras? ¿abrazas?....  Lo que DAS es lo que RECIBES. No te castigues, si estás leyendo esto ya estás en el camino. El truco está en tomar consciencia para generar el cambio. 


 FACILITA LA COMUNICACIÓN: 

·         Reconocer que SOMOS IMPERFECT@S

·         Respetar diversidad de opiniones

·         No ocultar los sentimientos

·         Encontrar puntos de acuerdo

·         Pedir perdón cuando sea necesario

·         Ser coherente con lo que digo y luego hago

·         Escuchar y empatizar

·         Hablar claro, con libertad y desde el corazón

 

DIFICULTA LA COMUNICACIÓN:

 

·         Suponer/Juzgar

·         Amenazar/exigir

·         Los “deberías”, “tendrías que..”

·         Los “siempre”, “nada”, “todo”, “nunca”

·         Menospreciar su opinión e imponer la mía

·         Mentir, ocultar

 

 y RECUERDA.... decir lo que sentimos sin más puede hacer que la comunicación y la conexión con l@s otr@s sea más sencilla de lo que la hacemos :)






miércoles, 10 de febrero de 2021

Mi Familia

A lo largo de la historia, la familia ha tenido un papel de indiscutible valor, ya que en todas sus formas y culturas, ha supuesto un pilar básico para las sociedades. Es una estructura abierta que se adapta a la cultura en la que vive, que está en permanente conexión con ésta y que permite la transmisión de dicha cultura a las nuevas generaciones.

            La familia es un espacio de crecimiento y aprendizaje para todos sus miembros, de eso no hay duda. Según las circunstancias de cada miembro y la situación familiar en su conjunto las vivencias pueden ser de carácter positivo o negativo. Cada familia es diferente. Cada familia siente, gestiona y aprende de manera distinta.    

Es importante matizar que el esquema familiar ha ido variando con el paso de los años. Actualmente, las familias pueden ser las tradicionales de padre, madre e hijos/as; o las que están compuestas por un solo progenitor y los hijos/as; o las que incluyen a personas mayores en el núcleo familiar, o las formadas por una pareja de gay o lesbianas con hijos/as, las heterosexuales reestructuradas donde conviven hijos/as de relaciones anteriores con hijos/as comunes e incluso la convivencia con mascotas inclusive. Por supuesto, todas válidas e igualmente respetables.


Los padres y madres pueden actuar como agentes de prevención del consumo de drogas, ya que:

·         El secreto está en la educación. Cuando ante un adolescente se presenta la posibilidad de consumir de drogas, que elija consumir o no dependerá de la educación recibida, de cómo se ha normalizado o no el consumo en su entorno, de los mensajes que ha recibido desde la infancia, de su autoestima y de su forma de resolver conflictos.

·         Son el referente de sus hijos e hijas. Si existe un modelo parental libre de drogas habrá más posibilidades de que los hijos e hijas continúen en esa línea.   

·         La familia tiene la capacidad de establecer una comunicación íntima, sincera y libre entre sus miembros, lo que favorece el bienestar y la actitud positiva para afrontar los problemas.

 

¿Qué podemos hacer padres y madres para ejercer ese papel de agentes de prevención?

Educar en valores, siempre desde el cariño. Dejar a un lado la excusa de que “a mí me educaron así y no salí tan mal” y reeducarnos en modelos más positivos e igualitarios.

Podemos hacerlo mediante los estilos de crianza que son patrones de actuación, o dicho de otra forma, la manera en que los progenitores reaccionan a las demandas de sus hijos e hijas. Existen tres:

  1. Estilo autoritario (porque lo digo yo y punto). Relaciones de poder basadas en el miedo. No tienen en cuenta las opiniones de sus hijos/as, ni escuchan, ni explican. Son súper exigentes. Mienten, utilizan chantajes emocionales. Educan en el negativismo y catastrofismo. Imponen reglas inflexibles y utilizan normas para todo menos para ellos/ellas.
  2. Estilo pasivo (no llores, que te lo compro). No ponen límites, dan todos los caprichos a sus hijos/as y creen que por ello les quieren más. Son poco exigentes, permiten al menor regular su propia conducta. Son esclavos/as de sus hijos/as.  
  3. Estilo democrático (Te entiendo, sé cómo te sientes). Se basan en relaciones igualitarias de empatía y comunicación. Admiten los errores y piden perdón. Pactan y negocian las normas. Se interesan por sus hijos/as y participan en sus actividades. Les respetan y favorecen su autonomía. Tienen una comunicación abierta y sincera.
Reconocer cual ha sido nuestro estilo de crianza y cual usamos con nuestros hijos e hijas es la base para el cambio. ¡ADELANTE!


La diverdidad Familiar explicada por nuestros hijos: 
https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=Qx3ME9PauQs

 





















martes, 2 de febrero de 2021

EN BUSCA DEL SÍ, un cuento para niñ@s pequeñ@s y niñ@s mayores ^^


    Daniela llevaba un tiempo haciéndose muchas preguntas para las que no hallaba respuestas. Desde que recordaba, su familia le había educado y enseñado a ser una princesa. Al principio era divertido. Siempre estaba rodeada de lujosos y coloridos vestidos y tenía una habitación llena de juguetes solo para ella. También había muchas fiestas a las que acudía mucha gente que venía de lugares muy lejanos y que le traían no pocos regalos.

    Pero ser princesa empezada a no ser tan divertido. Cuando todos los niños salían al patio a jugar con el balón, siempre había una voz que le recordaba que ella no debía participar porque mancharía su precioso vestido y una princesa nunca debía ensuciarse. De igual forma, no debía escalar por los columpios o acabaría con el pelo enmarañado y la compararían con una pordiosera. Ahora la palabra que más oía a su alrededor era NO: “No debes hacer esto”, “No está bien que te comportes de esa forma”… No, no, no… siempre había un “no”. 

    Daniela debía aprender a hacer ricas tartas, pero lo que a ella le gustaba era comérselas. Daniela debía aprender a bailar los bailes de palacio, pero ella prefería saltar. Daniela debía saber tocar un instrumento musical, pero ella buscaba el silencio para jugar al ajedrez.

    Daniela ya no quería ser princesa. Triste y cabizbaja vagaba desde entonces por el palacio. Su familia empezó a preocuparse. Pero pronto comprendió que lo único importante era ser feliz. Y así fue como animaron a Daniela a saltar, a jugar con el balón, a comer tartas que mancharan su vestido… La risa volvió al palacio y Daniela se convirtió desde entonces en la ‘Princesa que había vencido al NO’. Superó las expectativas de lo que se esperaba de ella para poder ser libre y decidir qué hacer y qué ser. Descubrió y demostró que las etiquetas que se ponen sobre las personas, como la de ser princesa, sólo sirven como límites y que el SÍ siempre es más divertido y enriquecedor que el NO.

Fuente: https://www.guiainfantil.com/articulos/ocio/cuentos-infantiles/en-busca-del-si-cuento-para-ninos-sobre-los-limites/

miércoles, 27 de enero de 2021

ALCOHOL y ADOLESCENCIA… Una mezcla aún más peligrosa






¿SABÍAS QUÉ?


_El consumo de alcohol suele iniciarse en España alrededor de los 13 años.
_Es la droga más consumida y “normalizada” entre los y las jóvenes.
_El alcohol se incluye como forma de ocio y diversión entre los y las jóvenes.
_El 75% de los y las adolescentes ha consumido alcohol alguna vez.
_6 de cada 10 adolescentes se han emborrachado alguna vez.
_1 de cada 3 lo ha hecho en los últimos 30 días.
_El número de chicas que consumen alcohol es superior al de los chicos, pero ellos beben más cantidad.
_La mitad de los y las adolescentes no cree que consumir 4 o 5 copas durante los fines de semana pueda ocasionar problemas de adicción.
_Sólo el 9% de los y las adolescentes que consumen alcohol habitualmente considera que su consumo es excesivo.
 
¿POR QUÉ BEBEN LOS Y LAS ADOLESCENTES?

    A menudo el consumo de alcohol en menores se relaciona con el miedo hacia sus primeras experiencias en la búsqueda de su identidad sumadas a la cantidad de mitos que hay en relación a la bebida, como pueden ser:

_ Probar cosas nuevas.
_ Saltarse las normas.
_ Sentir los efectos psicoactivos de los que todo el mundo habla.
_ Quita la timidez y ayuda a ligar.
_ Empuja a hacer algo que no se haría sin beber: bailar, hablar con l@s demás, ser divertid@,...
_ Hace que la primera vez sea menos dolorosa y con menos nervios.
_ Que las relaciones sexuales sean más placenteras.
_ Te lo pasas mejor.
_ La presión social.
_ Imitar a sus amigos/as.
_ Ser populares y aceptados/as por su grupo.
_ Demostrar que se es una persona adulta.


¿CÓMO BEBEN?
 
    Se ha extendido la costumbre de beber en atracón que consiste en beber mucha cantidad en poco tiempo y concentrarlo en el fin de semana o incluso en viernes y/o sábado solamente.
 
    Suelen hacerlo en bares, discotecas, en la calle formando botellones, o ahora con la pandemia la forma más usual es quedar en casas, pisos o cuevas que acondicionan para ello. Además, la disponibilidad para conseguir bebidas alcohólicas y la amplia gama favorece el consumo. 
 
¿QUÉ SUELEN BEBER?

Las bebidas de consumo más extendido entre los y las adolescentes son los combinados o cubatas, seguidos de la cerveza y de los chupitos.
 

¿QUÉ EFECTOS TIENE EL ALCOHOL EN LA ADOLESCENCIA?

_ Perjudica el desarrollo cerebral.
_ Puede ocasionar problemas de memoria y de aprendizaje.
_ Afecta al sistema nervioso.
_ Se reacciona más lentamente a los estímulos.
_ Se toman más riesgos.
_ No se coordina, se camina y se habla sin vocalizar adecuadamente.
_ Aparece sueño, cansancio y visión borrosa.
_ Suelen aparecer comportamientos violentos, irritabilidad y dificultad para controlar la conducta.
_ Conducir bajo los efectos del alcohol o ser pasajero/a de alguien que haya bebido.
_ Conductas sexuales de riesgo.
_ Alteraciones de las relaciones con la familia o en los estudios.
_ Descenso de los niveles de hormonas sexuales y de crecimiento.
_ Efectos adversos en el hígado, en los huesos y en el desarrollo endocrino.
_ Comas etílicos.
_ Problemas de dependencia.
_ Policonsumo de alcohol, tabaco y cánnabis.

 
Como padre, madre o persona cercana a un/a adolescente.. ¿QUÉ PUEDO HACER?

¿Que tipo de padre/madre eres tú?
¿Qué tipo de padre/madre eres tú?


Háblale del tema, y si existe posibilidad, mejor no esperar a pillarle cuando ha bebido y echarle la charla. Lo ideal es desde la infancia, responder cuando haga preguntas relacionadas con el consumo de alcohol y por supuesto no mentirle al respecto. Abordar el tema de manera natural, cuando surja, y no esperar a que sea adolescente para tener “LA CONVERSACIÓN”.

Pregúntale cuál es su punto de vista sobre el alcohol y sobre la gente que lo consume. Déjale que se exprese con libertad y si está interesado o interesada en beber, pregúntale por qué.

Desmiente los mitos. Explícale que no necesita el alcohol para ligar o para relacionarse con la gente. El efecto del alcohol se pasa, lo que queda es su maravillosa forma de ser.

Analiza las razones para no beber. Explica los riesgos del consumo de alcohol y si hay antecedentes familiares de alcoholismo, sé honesto/a.

Crea un espacio familiar de confianza. Facilita a tu hijo o hija que pueda preguntarte las dudas que tenga al respecto o pedirte ayuda para buscar a un profesional que pueda resolverlas.

Implícate en sus actividades. Elogia aquellas que te parezcan bien y sin presión, coacción ni chantaje, exprésale las que no te parezcan tan bien.

Pon límites y normas negociables y flexibles, pero establécelas. Es muy importante hacerle partícipe y dejar muy claro lo que se permitirá según las circunstancias y lo que no se permitirá bajo ningún concepto.

Alienta las amistades saludables. Si sus amistades beben es más probable que tu hijo o hija también beba.
 
 
¿ES PARA TANTO?

    Cualquier padre o madre que esté leyendo este post, en algún momento de su vida posiblemente haya tenido una experiencia relacionada con el alcohol. Los anuncios nos invitan a consumir alcohol transmitiendo que así lo pasaremos mejor.  Las amistades nos insisten si no consumimos en una celebración y en muchos casos hasta se burlan y nos insultan. Las canciones hablan sobre el consumo de alcohol y/u otras drogas para conquistar a la persona que te gusta. Existe toda una conciencia social que nos obliga a beber alcohol para ser normales y pasarlo bien, cuando lo normal debería ser lo contrario… Debido a esto, en algunas ocasiones es muy difícil asumir que hay un problema de consumo de alcohol y que una persona es alcohólica.  

    Lo primero es revisarme, hacerme introspección y ver si consumo, cuánto, cómo, si soy dependiente del alcohol y si mi tiempo libre y de ocio lo dedico a situaciones relacionadas con esto o si tengo otros hobbies. 
 

Si me pregunta, si es tan malo y tiene tantos aspectos negativos, ¿TÚ POR QUÉ CONSUMES?

    Evita entrar en conflictos de autoridad y poder diciendo frases como “porque yo soy mayor… ” o “mientras vivas bajo mi techo…”

Si tú bebes, lo ideal es que lo hagas de manera puntual y con talento. Predica con el ejemplo. Háblale del consumo responsable, puedes contarle tu forma de consumir: tomar una cerveza o un vino los fines de semana o festivos, no beber y conducir, no subir al coche con una persona que haya bebido, poder brindar y celebrar con agua o bebidas sin alcohol, elegir si quiero consumir o no y la cantidad, no ofrecer alcohol a menores ni a personas ex alcohólicas,…etc. Si percibes indicadores de que existe un problema con el alcohol no dudes en pedir ayuda, entre tod@s podemos evitar que consumir habitualmente alcohol sea algo normal, sobretodo en menores.
 

Hablarles hoy, evitará un mal trago mañana.